Minicurso Newman: “La cuestión de Dios va de saber utilizar la razón para aprender a vivir”

El director del Instituto John Henry Newman, el Padre Florencio Sánchez LC, y la coordinadora IJHN, Rocío Solís, impartieron el pasado miércoles 20 de abril el Minicurso Newman, señalando la importancia de profundizar en una cuestión como la de Dios. Tras haber despertado algunas preguntas en el Café Newman, Rocío Solís aseguró que se trata de un asunto existencial ante el que todos acaban enfrentándose tarde o temprano.

El título, quizá “grandilocuente”, se afrontó desde una perspectiva universitaria, con un poema de Luis Alberto de Cuenca que enfatiza en el vacío que siente cuando percibe una avería sin operario capaz de arreglarla: “¿Qué me pasa Dios mío?, ¿qué me pasa?”. El escritor expresa la inquietud de un hombre que está despierto ante las cosas. R. Solís matizó que cuando sentimos el “taller roto” o la “ansiedad sin causa” del poeta se puede censurar la emoción o dar una respuesta inadecuada que problematiza aún más lo que sucede. Pero también se puede utilizar la razón para aprender a vivir.

“Dios no es un tema, sino Alguien que tiene que ver conmigo”

El deseo de arreglar la confusión es universal, unos lo hacen a través de las palabras, otros con la profusión de los sentimientos y habrá quienes huyan hacia adelante, pero “buscar la respuesta al sentido es usar bien la razón”: “Si Dios solo es un tema no entenderemos nada”, explicó el P. Florencio, “tiene que ver con una sed, un vacío que nos posiciona ante Dios de otra manera”.

El novelista Ernesto Sábato, tras la muerte de su hijo de 8 años, escribía que nunca pudo calmar su nostalgia: “Es una añoranza jamás cumplida, lo que hubiéramos querido ser (…), un telón de fondo invisible”. El filósofo tenía nostalgia de otra cosa, algo que también se experimenta cuando todo va bien, ya que hay esperanza de que las cosas sean eternas.

Sin embargo, para conocer el misterio de Dios el método es diferente al de las ciencias experimentales, la cuestión de Dios se juega en otro campo de la razón que no se reduce a lo demostrable empíricamente. Ahora bien, ¿se conoce menos a un familiar porque se le quiere? ¿Hay menos objetividad en este conocimiento? Rocío Solís apuntó a los signos, por un lado, y la confianza, por otro, como aspectos que ayudan al hombre a abrir su razón para conocer a Dios.

A. La sed de algo no se calma por mirarse a uno mismo, sino porque las cosas que pasan producen una reacción. La búsqueda de sentido se da porque la vida saca del hombre las preguntas que lleva dentro.

B. La religiosidad es la necesidad que tenemos de mirar afuera para entendernos dentro, de caer en la cuenta de que las cosas son dadas. Despertar con lo que sucede. Igual que un padre de familia desea que su hijo haga propia la tradición, así también la religiosidad responde a la verificación de la tradición de manera particular.

“Nosotros somos los ausentes de la presencia de Dios cuando no estamos despiertos”

El erudito italiano Giacomo Leopardi dejó por escrito su experiencia de soledad inmensa y su experiencia de límite. Ante esto, Dios se revela como hipótesis última de significado. El P. Florencio animó a los estudiantes universitarios a poner la potencia en verificar la verdad del cristianismo y la respuesta de Cristo para ver si satisface el anhelo del corazón que siente una ausencia. La respuesta de encarnación está en la línea de flotación de la necesidad humana de acompañamiento. Rocío Solís añadió que cuando Jesús aconseja al hombre no inquietarse le hace consciente de que no se puede darse a sí mismo ni un grano de trigo ni un minuto más de vida, y es así como debe trabajar la razón.

La tristeza, la frustración o el sufrimiento no son un castigo, sino signo del misterio que está detrás de todo, como escribió Enrique González Martínez. El poeta mexicano buscó en las cosas un sentido oculto sin ceñirse a la apariencia: “¿Sabes tú si las lágrimas son un oculto rocío?”.

DEBATE Y COLOQUIO

– ¿Cómo dejar que Dios llene completamente al hombre si es imperfecto? En boca del profeta Jeremías la imperfección humana se simboliza como una “cisterna rota”. Pero Dios al entrar en la cisterna no solo sobrepasa su capacidad, sino que la cura y sana, respondió el Padre Florencio, Dios llena tanto como puede Dios, no tanto como cabe en la cisterna. Además, sabe vencer la resistencia y proponerse ante cualquier resquicio del alma. Añadió que los planteamientos a modo de ecuación sobre Dios no ayudan porque cuando se encuentra se cae de rodillas: “A algunos nos pasa”, bromeó.

– ¿Aceptamos el amor en función de lo que creemos merecer? ¿Es un duelo el vacío interior del hombre? La religiosidad no es algo aparte, sino que se sitúa dentro de lo que sucede al hombre, como signo de lo que espera. Jesús es una hipótesis carnal, no una teoría que no puede acompañar. El Padre Florencio contestó: “No eres una persona huérfana, tienes un padre que te da la vida, te acompaña y te espera al final”. Puede que el golpe de sentir que falta algo sea un duelo, pero también hay felicidad en la belleza de la vida: “La espiritualidad es una lente para buscar la religiosidad, a través del Evangelio se encuentra al Padre cercano que perdona y consuela”. Por otra parte, hacer preguntas sin ninguna respuesta es agotador: “Dios no es un terapeuta, sino un Padre que cura, y la pregunta solo es el método para encontrar despierto una respuesta”. Hay muchos mitos como el de Sísifo, pero la respuesta es que Alguien acompaña, una presencia, no una explicación: “Si no lo has experimentado di a Dios ¡revélate!, y si lo has experimentado pisa el acelerador”, exclamó.

– La clave es predicar con el ejemplo… La fe que se ve en la vida habla de una alegría especial, pero no consiste en ser ejemplo de lo que se cree, sino de hacia dónde se mira: “Podemos ser débiles, pero lo importante está en la búsqueda de la verdad”, matizó Rocío S.

– ¿Cómo pisar el acelerador para ir más allá de la curiosidad? El libro sobre el diálogo que mantuvieron el filósofo italiano Marcello Pera y Joseph Ratzinger llega a la conclusión de que lo mejor es vivir como si Dios existiera. El Padre Florencio aseguró que, si existe una sospecha, lo mejor es vivir como si fuera cierto para comprobarlo en la vida, viviendo de una forma concreta: “Si es verdad, llegarás a verificarlo, si no, te quedarás igual, pero en todo caso, no hay nada que perder”. Recomendó que para iniciar este proceso es importante contar con alguien que acompañe: “Yo también tengo razones para no creer, porque tengo más años y he visto más cosas en las que no se ve a Dios por ninguna parte”, confesó, pero para relacionarse con Dios y formarse se puede empezar leyendo un libro o haciendo un acto de caridad, sin vivir a la defensiva, teniendo la seguridad que la fe pueda dar y no más: “Fe… la justa, no demasiada”, concluyó.  

José Luis Parada en el Minicurso: “No es posible el amor sin construir antes la propia identidad”

“El cambio es la única permanencia y la incertidumbre la única certeza” escribió Bauman hace una década en “Modernidad líquida”. Precisamente, el tiempo actual se hace especialmente líquido por encuadrar al ser humano en un mundo global inmerso en una maraña de cambios que se suceden sin pausa.

Para saber cómo ubicarse, el profesor de Humanidades, José Luis Parada, desarrolló la cuestión del amor en el Minicurso Newman del 16 de febrero, después de que tuviera lugar el Café Newman la semana anterior, en el que se plantearon algunas preguntas relacionadas sobre la durabilidad del amor incondicional. Esta vez lo hizo sirviéndose de algunos mensajes personalizados que había recibido de sus propios estudiantes.

Laura: ¿Por qué queremos compartir la vida con alguien si los mensajes que nos llegan desde fuera resaltan la importancia que tenemos nosotros mismos como individuos?

José Luis Parada contestó que hablar del amor es hablar de la propia identidad, pero esta se complica cuando se abre a la fusión con otra persona. Es decir, ¿cómo fusionarnos sin confundirnos? La respuesta pasa por crear una identidad conjunta, pero construyendo antes la propia identidad: “Si no, ¿qué identidad se va a formar con alguien? ¿Cómo se va a querer a otro si no se quiere uno a sí mismo?”, preguntó a los asistentes.

Igual que existe liquidez en la economía o en la política, en el sentido en el que entendía Bauman el término, la sociedad también basa en el consumismo y el exhibicionismo el triunfo de la individualidad, algo que, a juicio del profesor Parda, pone la felicidad muy lejos de lo que transmite la palabra hogar o vocación. Así, el opio del pueblo pasa a ser la red social, y el postureo, palabra que ya está reconocida por la RAE, representa la superficialidad de una cultura que retoca su perfil y aparca la intimidad en un segundo plano: “Estamos ante un individuo desenfocado, que quiere emanciparse y ser libre, pero a la vez sabe que sus deseos son livianos”. Paradójicamente, constató que en una época de hiperconexión se pierden habilidades sociales: se conecta con los lejanos, pero se desconecta con los cercanos.

·         En la película “La Ola” el profesor hizo un experimento donde el protagonista consigue sentirse vinculado a algo, pero cuando finalizó aquel proyecto de ficción se ve cómo su vida real se va desmoronando.

·         Rosa Montero en su artículo “Los samuráis y la guerra de las galaxias” señaló que los jóvenes son conscientes de derechos, pero no de los deberes asociados. Lo curioso es que son los primeros que consumen guerra de galaxias, marvel y señor de los anillos, con guerreros estoicos para los que la clave es el esfuerzo, pero no lo llevan a sus vidas. Buscan referentes culturales antiguos ante la necesidad de sentido.

·         En la película “Solos en la madrugada” se dice que la lástima por uno mismo se acaba cuando se tiene el valor de enfrentarse al mundo y luchar por la libertad y la felicidad: “Para alguna cosa tendrá que servirnos el cambio (…) para vivir como un ser humano y no como un robot (…) hay que comprometerse con uno mismo (…) se ha terminado ser víctimas de la vida (…) debemos darnos la libertad los unos a los otros, aunque sea condicional, el caso es empezar (…) habremos recuperado el amor, la convivencia, la ilusión”. Cambiar la vida y empezar por uno mismo es la gran temática del locutor de la película, que encarna el actor José Luis Sacristán.

Diego: Colocando el compromiso como un valor relacional consecuencia de la diversión compartida se corre el riesgo de no alcanzarlo. ¿Puede ser idealismo el compromiso con algo incumplible? Poner estándares altos puede conllevar problemas. Hablar las cosas está sobrevalorado.

José Luis Parada animó a acoger la oportunidad de exclusividad al inicio de la relación cuando se vive con mayor intensidad y se mostró a favor de ser honesto desde el primer momento. Es decir, comenzar con la fidelidad por bandera y dejar las cosas claras para no tener que echar mano del refranero: lo que mal empieza, mal acaba. Sostuvo que optar por estar con alguien no es dejar de actuar con libertad, sino ordenar esa libertad de otra forma y no por ello se debe minusvalorar diciendo que no es natural.

Anónimo: ¿Los vicios pueden afectar en el futuro a la pareja?

Tras recordar entre bromas la popularidad que obtuvo la saga “Cincuenta sombras de Grey” en un mundo exótico y surrealista, el profesor de Humanidades advirtió a los estudiantes sobre la gravedad de los contenidos sexuales que se difunden en la actualidad sin que haya conciencia de la problemática que llevan aparejada.

“Una cosa es un desnudo y otra que el video más visto en Internet sea el de una violación, da igual que sea un fake, es algo muy grave”, señaló. En su opinión, hay prácticas e imágenes que afectan a la relación de pareja y es preocupante que se crea que la mujer ha de satisfacer al hombre porque se convierte en normal lo que es cruel y perverso. ¿Quieres el bien de tu pareja?, preguntó entre el público. Eso incluye todas las dimensiones de esa pareja y estar dispuesto a respetarla, incluyendo los tres ámbitos de la sexualidad: afectivo, unitivo y reproductivo.

Explicó que la pareja ha de encontrar su forma creativa de vivir la relación y el noviazgo es el periodo fundamental para entender al otro. Siempre se ha dicho que “no se ama a quien no se conoce” y de la misma forma que con los estudios el interés aumenta en función del amor o atracción que generan, así es necesario conocer a alguien más allá de la mítica expresión “comieron perdices”. Puso dos ejemplos complementarios sobre la creatividad del amor:

A.      Luis y Eva hicieron la carrera juntos y cuando acabaron ella se fue a París y él la siguió allí mientras estudiaba la oposición. Era un enamoramiento continuo. Tuvieron una hija sin separarse nunca.

B.      José y Ana se conocieron por unos amigos en común, pero ella estaba en 1º y él en 5º cuando se dieron su primer beso. Se fueron a Suecia y a Roma por separado. Tuvieron una hija teniendo cada uno su vida.

 

También es importante tener en cuenta las diferencias que existen entre el cerebro de los hombres y el de las mujeres. El ponente, por ejemplo, no vio cumplidos en su mujer los estándares que tenía de altura y ojos claros, pero admiraba que fuera la mejor profesora de infantil. Sin embargo, la segunda semana que ella le trasladó la misma problemática de su trabajo no entendía que no cambiara nada, hasta que comprendió que la necesidad de hablar de la mujer no va ligada a la necedad de solución, mientras que en el varón la practicidad es prioritario. Así, toda negociación requiere algún tipo de renuncia. “No se pueden poner líneas rojas al encuentro, hay que ir predispuesto a ceder de alguna forma”, confesó.

·         En el programa “Trece Noches” en el que el periodista Jesús Quintero entrevista al literato Antonio Gala, el deseo de unión total es una de las definiciones que arroja el dramaturgo sobre el amor. Durante la conversación, Gala cree en un amor que triunfa, invencible, cuyo enemigo no es el odio, sino el desamor. Ironiza también con la prisa de querer comer el postre antes del consomé: “¿Quién puede luego volver atrás?”.

Para concluir, José Luis Parada despidió el Minicurso Newman con cinco claves contra el cansancio del corazón, aludiendo a la responsabilidad que tiene para cada una de las personas el acto de amar:

ü  el amor requiere presencia,

ü  el amor es un don fortuito,

ü  el amor se demuestra con lo que se hace,

ü  el amor tiene que ver con la ética,

ü  el amor necesita antes conocer,

ü  el amor tiene que querer, y

ü  el amor no se construye mañana, sino aquí y ahora.

Victoria Hdez. Ruiz, en el Minicurso Newman: “Si la vida tiene sentido es por la muerte”

Durante la jornada del Minicurso Newman sobre la cuestión de la muerte, la profesora del grado de Humanidades, Victoria Hernández Ruiz, se hizo eco de las preguntas suscitadas durante la celebración del Café Newman del día anterior, bajo el lema «Te hago spoiler: te vas a morir».  

El hecho de que la vida presente tenga fecha de caducidad no deja de ser un drama para el ser humano: “No soy teóloga ni filósofa, sino profesora de Literatura, pero la vida me ha hecho vivir de cerca la muerte con experiencias familiares muy dolorosas en momentos muy tempranos de mi vida”, confesó, y “esa puerta que se me abrió me trajo una esperanza que ha acabado siendo un gran don”.

En la universidad, donde se estudian todos los aspectos de la realidad, la muerte se engarza dentro de los temas imprescindibles de abordar. Sin embargo, cuando alguien se ha muerto puede haber cierta incomodidad a la hora de hablar con las personas que pierden a sus seres queridos sobre qué mensaje será más adecuado. De hecho, los tanatorios no existían hace 40 años, los difuntos se velaban en las casas. Cuando esto ocurría la familia era la encargada de “amortajar”, es decir, lavar, vestir y preparar el cadáver para que los amigos que fueran a visitarles en las próximas 24 horas “presentaran los respetos”. Además, en los tanatorios los ataúdes suelen estar cerrados y si están abiertos sigue costando acercarse al cristal, incluso la sensación de que el cuerpo está frío suele resultar impactante.

Se da la espalda a la rigidez de la muerte, y no solo a la muerte, también a la enfermedad o al sufrimiento”

Desaparición del imaginario colectivo

Actualmente, las fechas hasta las que se retrasa la posibilidad de abortar se acercan a los días del parto y la ley orgánica 3/2021 del 24 de marzo, sobre la llamada “muerte digna”, pone los “pelos de punta” en su preámbulo, exclamó Victoria Hdez.

¿Por qué morimos? ¿Por qué sufrimos? ¿Por qué enfermamos? ¿Por qué perdemos a los seres queridos? Realmente, morimos porque vivimos y la belleza de la vida reside en que es efímera, añadió. Pero, sobre todo, si Dios existe, ¿qué tiene que decir? Es preciso tomar una actitud concreta ante ello.

En un primer recorrido académico, previno de instalarse en la negación, propia del joven invencible: hay profesores de aulas hospitalarias para enfermos de larga duración que presencian historias tan dolorosas que se ve claramente cómo la muerte pone al hombre en una encrucijada.

Las encrucijadas son opciones de vida y negar la muerte es tozudez, en cada momento hay que hacer lo que toca

Tampoco conviene instalarse en el miedo, porque paraliza y hace que el ser humano deje de vivir la vida como merece ser vivida. En el extremo contrario, se puede pensar que la vida posterior es tan maravillosa que se desprecia la presente, pero es preciso entender que el regalo eterno empieza aquí y ahora.

La literatura, espejo de la muerte

En la antigua Grecia ya surgió el género de la tragedia en el que los desenlaces eran fatales. Para los que vivían en esa época la muerte era un final abrupto e injusto. Aristóteles en el año 340 a.C escribió que la muerte servía para purificar las pasiones a través de las acciones nobles de sus protagonistas.

Después, en la Edad Media la muerte era lo que igualaba a todos los hombres. Se veía como algo irremediable: “Recuerda que vas a morir”, “el tiempo vuela”. Todo estaba en relación con el carpe diem que hace referencia a aprovechar el momento. Era una visión de que un día más es un día menos y a la vez se veía a la muerte como liberadora de ataduras.

Representación de las danzas de la muerte medievales

En la posmodernidad, la muerte normalmente se ve de espaldas. Lo invisible no resulta fiable y solo cuenta lo medible y lo que se puede pesar. Ante esta realidad, la coordinadora de Humanidades plantea tres hilos argumentales sobre la muerte: como un absurdo, como algo imposible sin la vida, y como experiencia límite.

1.ABSURDO

El escritor Javier Marías, hijo del filósofo Julián Marías, reflexionó mucho sobre la muerte:

Es inconcebible lo que tiene uno para sí y guarda en su casa. Con la muerte pasa a ser inútil y a carecer de historia. Desaparecen también los recuerdos, tejido discontinuo fabricado con paciencia. No querer ya querer, ni querer nada. Adiós risas, no os veré más.

En el ejemplo de la película Soul se ve claramente cómo a veces se vive sin sentido y es necesario replantearse las dedicaciones cotidianas a la luz del momento final.

2.NO ES SIN LA VIDA

El texto clave es de Jorge Manrique, poeta del siglo XV que murió muy joven al servicio de la Reina Isabel La Católica. En Coplas a la muerte de su padre escribe de manera optimista sobre otra vida mejor:

Recuerde el alma dormida cómo se pasa la vida y se viene la muerte tan callando. Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, que es el morir. Este mundo es el camino para el otro que es morada sin pesar. Cuando morimos descansamos. Ved de cuán poco valor son las cosas tras que andamos y corremos. Esperad el galardón que en este mundo ganasteis con las manos, partid con buena esperanza.

Una vida con sentido, en relación con la muerte, se observa cuando el protagonista de Soul llega a casa tras el concierto soñado y ve un objeto del pasado. Entonces entiende que su vida tenía valor sin el éxito profesional y que otros momentos también eran maravillosos. Recuerda tiempos felices de la infancia, la compañía de sus padres, la ilusión de sus alumnos, el agua del mar…

“Los pequeños momentos no serían tan magníficos si no supiéramos que son únicos en el discurrir del tiempo”

En la película Coco, el niño Miguel aparece en el mundo de los muertos en el que conoce a alguien que no puede visitar a su familia porque nadie le recuerda. Esto tiene que ver con el concepto de la fama del que hablaba Manrique y con las pequeñas historias de los objetos de J. Marías. ¿Qué ocurre cuando nadie recuerda las historias vividas?  

3.LÍMITE

Considerar la muerte como límite -principio, fin o cambio- necesariamente recuerda al poeta Miguel Hernández cuando escribió una elegía a su amigo fallecido, Ramón Sijé:

Quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupa. Tanto dolor se agrupa en mi costado que por dolor me duele hasta el aliento. Hachazo homicida. No hay extensión más grande que mi herida. Lloro mi desventura y siento más tu muerte que mi vida. Temprano levantó la muerte el vuelo. No perdono a la tierra ni a la nada. Volverás al arrullo de los enamorados labradores. Tu corazón llama a un campo de almendras espumosas mi avariciosa voz de almendro enamorado. Que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero.

Si la vida tiene sentido es por la muerte, recalcó Victoria Hdez. Cuando el músico de Soul toma conciencia de que el gran concierto se repite igual cada día siente que su expectativa se frustra por volver a hacer otra vez lo mismo.

No seamos como el pez que busca el océano sin darse cuenta de que está en él, la vida son fragmentos pequeños, una clase más, un viaje más en metro

¿Y qué hay después?

Los momentos únicos y cotidianos que conforman la vida llevan a preguntarse si el alma es inmortal. Pascal fue un matemático francés del s. XVIII que murió muy joven y durante su vida se preguntó repetidamente por la existencia de Dios. Y escribió:

Hay que apostar. Veamos qué interesa menos. Hay dos cosas que perder: verdad y bien, y dos cosas que comprometer: conocimiento y felicidad. Si lo único que se me pide a cambio es creer voy a creer. Si no hay nada, nada perderé, pero ¿y si gano la apuesta? La ganancia es total. Optad por el hecho de que Dios exista sin vacilar.

A veces, un razonamiento tan sencillo puede dar la pista sobre cómo situarse frente a la cuestión de la muerte. Al final de Soul se agradece que el personaje haya sido inspirador y se le da otra oportunidad: ¿Cómo vas a pasar tu vida? Voy a vivir cada minuto.

Debate y coloquio

– Tengo miedo a la muerte, pero ¿es mejor ser consciente o vivir en la ignorancia? Pensar en ello todo el rato no sería vivir.

No se trata de pensar en eso todo el tiempo, sino de pensar en cómo es la propia vida. Los días no tienen que ser espectaculares porque cada uno consiste en hacer lo que toca. Lo cotidiano hace que la vida cobre sentido, si todo fuera luminoso nada lo sería. Los momentos gloriosos son así porque los cotidianos les dan ese valor, respondió.

– ¿Las siguientes generaciones cambiarán la percepción de la muerte?

No se sabe. En las ponencias que hubo en la UFV sobre el transhumanismo se habló de la forma en que la ciencia puede cambiar al hombre en un futuro, aumentando la esperanza de vida exponencialmente o abriendo la posibilidad de descargar los recuerdos en una nube. Parece ciencia ficción. Pero la literatura es reflejo de la vida y el autor de la literatura no deja de ser un hombre de su tiempo.

– Si nunca es un momento adecuado para morir, siempre es un momento adecuado para vivir…

Exacto. Lo importante es plantearse qué hacer con la vida que uno tiene y preguntarse qué pinta Dios en todo esto: “La muerte solo es el comienzo de algo Grande con G mayúscula”, concluyó.

19 de enero: Minicurso Newman sobre el sufrimiento con Pablo Delgado de la Serna

El Minicurso Newman es un curso de dos horas. Su misión es profundizar en las preguntas que surgen a partir del Café Newman, buscando un camino hacia las posibles respuestas. El Minicurso se basa siempre en una obra literaria o artística de la mano de un profesor de la casa. La cultura es la expresión del hombre y de su drama, por eso movernos en las expresiones artísticas es adentrarnos y comprender un poco más de qué estamos hechos y qué deseamos.

Profesor: Pablo Delgado de la Serna

Día: 19 de enero de 2022

Lugar: Salón de grados / Formato online: publicaremos el enlace de zoom cuando se acerque la fecha.

Créditos: 0,5 ECTS (asistencia presencial + trabajo). La asistencia online no dará créditos.

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Marcelo López en el Minicurso: «Solo tenemos poder de aquello que deseamos”

Almudena Collado

El profesor de Humanidades, Marcelo López Cambronero, ahondó en la cuestión fundamental de la libertad humana que propuso durante el pasado Café Newman, a través de un atractivo itinerario de preguntas y respuestas con testimonios audiovisuales. Alrededor de 225 estudiantes universitarios en el Aula Magna y más de 60 en formato online participaron en el acto, salpicado con una veintena de intervenciones que confirmaron lo mucho que nos jugamos en el ejercicio libre de nuestros actos. 

Marcelo López Cambronero se sirvió del famoso programa de entretenimiento televisivo de los 80, que empezaba con el original saludo “yo soy Emilio Aragón y usted no lo es”, para introducir la idea de que cada uno tiene su propia experiencia de la libertad. Todas las palabras tienen su asiento en una experiencia y hay que profundizar en ellas para comprender qué significan. Por ejemplo, afirma que quizá no haya un hecho como tal que explique la relación con una madre, pero el vínculo descansa en un conjunto de experiencias únicas que demuestran que nos quiere. De la misma forma, todos tenemos el deseo de ser cada vez más libres y es preciso buscar la base común de las experiencias de libertad entre la variedad de biografías. 

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2 de diciembre: Minicurso Newman sobre el amor

El próximo Minicurso Newman sobre el amor lo impartirá Chema Alejos el día 25 de noviembre. Esta actividad intentará dar respuesta a las preguntas planteadas en el Café Newman con Jesús Montiel.

El MiniCurso Newman es un curso de dos horas. Su misión es profundizar en las preguntas que surgen a partir del Café Newman, buscando un camino hacia las posibles respuestas.

El Minicurso se basa siempre en una obra literaria o artística de la mano de un profesor de la Universidad Francisco de Vitoria. La cultura es la expresión del hombre y de su drama, por eso movernos en las expresiones artísticas es adentrarnos y comprender un poco más de qué estamos hechos y qué deseamos.

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13 de noviembre: Minicurso Newman sobre la muerte

El MiniCurso Newman es un curso de tres horas. Su misión es profundizar en las preguntas que surgen a partir del Café Newman, buscando un camino hacia las posibles respuestas.

El Minicurso se basa siempre en una obra literaria o artística de la mano de un profesor de la Universidad Francisco de Vitoria. La cultura es la expresión del hombre y de su drama, por eso movernos en las expresiones artísticas es adentrarnos y comprender un poco más de qué estamos hechos y qué deseamos.

El Minicurso lo impartirá el profesor Felipe Samarán Salo, Director Académico Escuela de Arquitectura de la Universidad Francisco de Vitoria.

Día: Miércoles 13 de noviembre de 2019
Hora: 12:00 – 15:00 h
Lugar: Aula 1.14 Edificio H de la Universidad Francisco de Vitoria (se ha modificado el aula por la cantidad de inscripciones recibidas)

Alumnos UFV
0,5 ECTS para los alumnos que asistan y entreguen el trabajo que indique el profesor.