Susana Miró, profesora de Humanidades de la Universidad Francisco de Vitoria, introduce el Aula Newman explicando cómo están conectadas las cinco preguntas fundamentales: el amor, la libertad, el sufrimiento, la muerte y la cuestión de Dios. 

A continuación, verás una explicación más amplia sobre cómo han abordado algunos filósofos el tema de la muerte, seguido de otras referencias bibliográficas que podrás descargar. También reflexionarás acerca de esta cuestión en el mundo del cine, con varios ejemplos de películas que han sabido plasmar esta pregunta en situaciones límite y en situaciones cotidianas. Al terminar, verás la sección de música en la que encontrarás cómo numerosos artistas, de ayer y de hoy, plasman sus inquietudes, temores y deseos ante la realidad de que todos vamos a morir. También encontrarás una selección los Cafés Newman de los últimos años, que tienen como objetivo plantear la pregunta en el ámbito universitario, confrontándola con la experiencia de los alumnos. 

LA MUERTE EN LA FILOSOFÍA

El profesor de la Universidad Francisco de Vitoria, Miguel Martí, realiza en el siguiente video un amplio análisis sobre la cuestión última de la muerte desde tres dimensiones: como hecho biológico, como momento biográfico y como posibilidad existencial.

Para ello, se sirve de cinco textos filosóficos en los que se aborda el tema de la muerte y cómo esta afecta al ser humano:

  • «Ser y tiempo» de Martin Heidegger. Consideración de la muerte de la manera lo más abarcable posible.
  • «Muerte y supervivencia» de Max Scheller. De qué forma el hecho de morir constituye una certeza intuitiva.
  • «Fedón» o «Sobre el alma» de Platón. Sócrates y sus discípulos reflexionan sobre si el ser humano es capaz de sobrevivir después de la muerte.
  • «Muerte e inmortalidad» de Josef Pieper. El ser humano no muere solo porque tenga cuerpo, sino porque todo el hombre es mortal. 
  • «Fundamentos de Filosofía» de Antonio Millán Puelles. La muerte es algo que el ser humano sabe que va a llegar y eso le afecta de alguna manera.

Puedes consultar más abajo otras referencias filosóficas descargando los textos en PDF.

LA MUERTE EN EL CINE

Entre las grandes cuestiones humanas la muerte puede resultar la más extraña y en muchas ocasiones se desplaza fuera del horizonte vital, como si no fuéramos a morir. El profesor de la Universidad Francisco de Vitoria, Santiago Huvelle, nos ayuda a adentrarnos en esta cuestión.

Puedes ver más abajo los títulos cinematográficos que utiliza en su explicación, junto a otras películas relacionadas.

El club de los poetas muertos (1986), dirigida por Peter Weir, nos hace preguntarnos de qué manera la grandeza del poema que dedicó Walt Whitman a Abraham Lincoln «Oh Capitán, mi Capitán» sigue hoy vigente en pleno siglo XXI.

Mi chica (1991), dirigida por Howard Zieff, enfrenta la obsesión por la muerte de una niña que pierde a su madre y a su mejor amigo. El sentido de toda nuestra vida depende en gran medida del sentido que podamos dar a la muerte.

Esencias de mujer (1992), dirigida por Martin Brest, propone adentrarse en la vida de un coronel americano, interpretado por Al Pacino, que sufre de ceguera. A veces un tango puede ser la mejor metáfora para describir el deseo de un vida sencilla frente a la amargura de cualquier drama personal.

Forrest Gump (1994), basada en la novela de Winston Groom y dirigida por Robert Zemeckis, lega el inolvidable papel de Tom Hanks como testigo de muchos momentos trascendentales en su carrera por la historia de EEUU, aparte de ver la vida como «una caja de bombones».

Pena de muerte (1995), dirigida por Tim Robbins y basada en una historia real, plantea la cuestión de la justicia restaurativa entre víctimas y victimarios dentro de las ciudades que son entre rejas.

El gran Lebowski (1998) es una película escrita, producida y dirigida por los hermanos Coen. La muerte no parece quedar resuelta con la risa fácil de los tres protagonistas sobre las cosas más ridículas de la vida.

Gladiator (2000), dirigida por Ridley Scott, lanza una frase célebre en boca de Máximo Meridio que representa Russell Crowe: «Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad». De lo contrario, estaríamos inmersos en una estafa, como si el profesor pone la nota sin mirar el examen o regala un 10 a todos. ¿Nuestro destino es arbitrario? ¿Terminaremos todos igual? Ninguna opción es justa.

Mi vida sin mí (2003), dirigida por Isabel Coixet, presenta las historias de unas vidas repletas de circunstancias, aparentemente importantes, hasta que irrumpe otra circunstancia más importante. Es por eso que cabe preguntarse: ¿A qué cosas estamos dando valor en la vida? Y, sobre todo, ¿lo tienen?

Invasiones bárbaras (2003) está dirigida por Denys Arcand. Un enfermo de cáncer reúne a sus amigos para hacer frente al momento final, más allá de ideologías y tópicos.

Big Fish (2003) está dirigida por Tim Burton. Una enfermedad terminal puede ser un buen momento para restaurar la relación perdida entre un padre y un hijo. Grandes dramas pueden albergar grandes dones cuando la mirada se distancia del ensimismamiento que nos agarrota espiritualmente.

Despedidas (2008) es un film dirigido por Yojiro Takita. Un músico que deja su orquesta y tiene que trabajar como embalsamador presenta los anhelos profundos del hombre frente al tema tabú de la muerte.

Belleza oculta (2016), dirigida por David Frankel, nos habla de la conexión real que se puede tener con los seres queridos fallecidos y de las veces que hemos aprendido que en las pérdidas hay un reencuentro posterior. En la interpretación de Will Smith se abre la puerta a una esperanza imposible de esquivar, incluso para cualquier persona que atraviese una etapa depresiva.

Manchester frente al mar (2016), dirigida por Kenneth Lonergan, es una película que se pregunta si era necesario que muriera el hermano del protagonista. Encontrar sentido al duelo no deja de ser una tarea difícil, pero necesaria, siempre que exista una meta que merezca la pena alcanzar.

Soul (2020), dirigida por Pete Docter y Kemp Powers, sirve como aperitivo para introducir la cuestión del miedo cuando al protagonista de animación no le viene nada bien morirse ese momento de gran oportunidad profesional.

LA MUERTE EN LA MÚSICA

Y los únicos regalos de mi Señor fueron un nacimiento y un divorcio, pero he leído el guión y el traje me queda bien, así que haré mi papel . Yo era Cleopatra, era más alta que las vigas, pero eso es todo en el pasado amor, se fue con el viento. Ahora una enfermera con zapatos blancos me lleva a mi habitación de invitados. Es una cama y un baño y un lugar para el final. No llegaré tarde a esto, tarde a aquello, tarde al amor de mi vida y cuando muera solo, cuando muera solo, moriré a tiempo.

No tengo nada que olvidar de mi pasado. Por eso espero que el olvido no se olvide de quien fui. He dado más de lo que algunos me han robado sin olvidar a la que se olvidó de mí. Siempre he querido envejecer sin dignidad aunque al fusil ya no le quede ni un cartucho. Si el corazón no rima con la realidad cambio de rumbo, sintiéndolo mucho.

Ojalá pudiera, podría haber dicho adiós. Habría dicho lo que quería tal vez incluso llorar por ti si supiera que sería la última vez, habría roto mi corazón en dos tratando de salvar una parte de ti.

No hay tumba que pueda contener mi cuerpo, no hay tumba que pueda contener mi cuerpo. Cuando oiga ese sonido de trompeta me levantaré del suelo. No hay tumba que pueda sostener mi cuerpo abajo.

Y no me da la gana de pensar que nada es para siempre. Si esta canción se acaba que acabe el mundo para todos. Todos somos nada; sin las palabras, dime, ¿qué nos queda?

¿Sabrías mi nombre si te viese en el cielo? ¿Sería lo mismo si te viese en el cielo? Debo ser fuerte, y seguir adelante, porque sé que no encajo aquí en el cielo… Más allá de la puerta hay paz, estoy seguro y sé que no habrá más lágrimas en el cielo.

Y al final te ataré con todas mis fuerzas, mis brazos serán cuerdas al bailar este vals. Y al final quiero verte de nuevo contenta, sigue dando vueltas si aguantas de pie.

CAFÉS NEWMAN SOBRE LA MUERTE

Victoria Hernández es coordinadora del grado de Humanidades y profesora de literatura de la Universidad Francisco de Vitoria.

Rosa Montero es una conocida periodista y escritora española que trata numerosas veces el tema de la muerte, tanto en sus artículos como en sus libros. 

Felipe Samarán es director del grado en Arquitectura de la Universidad Francisco de Vitoria. 

Luis Expósito es profesor de la Favultad de Derecho, Empresa y Gobierno de la Universidad Francisco de Vitoria. 

Tasio Pérez es psicólogo y profesor de psicología en la Universidad Francisco de Vitoria.