José Luis Parada en el Minicurso: “No es posible el amor sin construir antes la propia identidad”

“El cambio es la única permanencia y la incertidumbre la única certeza” escribió Bauman hace una década en “Modernidad líquida”. Precisamente, el tiempo actual se hace especialmente líquido por encuadrar al ser humano en un mundo global inmerso en una maraña de cambios que se suceden sin pausa.

Para saber cómo ubicarse, el profesor de Humanidades, José Luis Parada, desarrolló la cuestión del amor en el Minicurso Newman del 16 de febrero, después de que tuviera lugar el Café Newman la semana anterior, en el que se plantearon algunas preguntas relacionadas sobre la durabilidad del amor incondicional. Esta vez lo hizo sirviéndose de algunos mensajes personalizados que había recibido de sus propios estudiantes.

Laura: ¿Por qué queremos compartir la vida con alguien si los mensajes que nos llegan desde fuera resaltan la importancia que tenemos nosotros mismos como individuos?

José Luis Parada contestó que hablar del amor es hablar de la propia identidad, pero esta se complica cuando se abre a la fusión con otra persona. Es decir, ¿cómo fusionarnos sin confundirnos? La respuesta pasa por crear una identidad conjunta, pero construyendo antes la propia identidad: “Si no, ¿qué identidad se va a formar con alguien? ¿Cómo se va a querer a otro si no se quiere uno a sí mismo?”, preguntó a los asistentes.

Igual que existe liquidez en la economía o en la política, en el sentido en el que entendía Bauman el término, la sociedad también basa en el consumismo y el exhibicionismo el triunfo de la individualidad, algo que, a juicio del profesor Parda, pone la felicidad muy lejos de lo que transmite la palabra hogar o vocación. Así, el opio del pueblo pasa a ser la red social, y el postureo, palabra que ya está reconocida por la RAE, representa la superficialidad de una cultura que retoca su perfil y aparca la intimidad en un segundo plano: “Estamos ante un individuo desenfocado, que quiere emanciparse y ser libre, pero a la vez sabe que sus deseos son livianos”. Paradójicamente, constató que en una época de hiperconexión se pierden habilidades sociales: se conecta con los lejanos, pero se desconecta con los cercanos.

·         En la película “La Ola” el profesor hizo un experimento donde el protagonista consigue sentirse vinculado a algo, pero cuando finalizó aquel proyecto de ficción se ve cómo su vida real se va desmoronando.

·         Rosa Montero en su artículo “Los samuráis y la guerra de las galaxias” señaló que los jóvenes son conscientes de derechos, pero no de los deberes asociados. Lo curioso es que son los primeros que consumen guerra de galaxias, marvel y señor de los anillos, con guerreros estoicos para los que la clave es el esfuerzo, pero no lo llevan a sus vidas. Buscan referentes culturales antiguos ante la necesidad de sentido.

·         En la película “Solos en la madrugada” se dice que la lástima por uno mismo se acaba cuando se tiene el valor de enfrentarse al mundo y luchar por la libertad y la felicidad: “Para alguna cosa tendrá que servirnos el cambio (…) para vivir como un ser humano y no como un robot (…) hay que comprometerse con uno mismo (…) se ha terminado ser víctimas de la vida (…) debemos darnos la libertad los unos a los otros, aunque sea condicional, el caso es empezar (…) habremos recuperado el amor, la convivencia, la ilusión”. Cambiar la vida y empezar por uno mismo es la gran temática del locutor de la película, que encarna el actor José Luis Sacristán.

Diego: Colocando el compromiso como un valor relacional consecuencia de la diversión compartida se corre el riesgo de no alcanzarlo. ¿Puede ser idealismo el compromiso con algo incumplible? Poner estándares altos puede conllevar problemas. Hablar las cosas está sobrevalorado.

José Luis Parada animó a acoger la oportunidad de exclusividad al inicio de la relación cuando se vive con mayor intensidad y se mostró a favor de ser honesto desde el primer momento. Es decir, comenzar con la fidelidad por bandera y dejar las cosas claras para no tener que echar mano del refranero: lo que mal empieza, mal acaba. Sostuvo que optar por estar con alguien no es dejar de actuar con libertad, sino ordenar esa libertad de otra forma y no por ello se debe minusvalorar diciendo que no es natural.

Anónimo: ¿Los vicios pueden afectar en el futuro a la pareja?

Tras recordar entre bromas la popularidad que obtuvo la saga “Cincuenta sombras de Grey” en un mundo exótico y surrealista, el profesor de Humanidades advirtió a los estudiantes sobre la gravedad de los contenidos sexuales que se difunden en la actualidad sin que haya conciencia de la problemática que llevan aparejada.

“Una cosa es un desnudo y otra que el video más visto en Internet sea el de una violación, da igual que sea un fake, es algo muy grave”, señaló. En su opinión, hay prácticas e imágenes que afectan a la relación de pareja y es preocupante que se crea que la mujer ha de satisfacer al hombre porque se convierte en normal lo que es cruel y perverso. ¿Quieres el bien de tu pareja?, preguntó entre el público. Eso incluye todas las dimensiones de esa pareja y estar dispuesto a respetarla, incluyendo los tres ámbitos de la sexualidad: afectivo, unitivo y reproductivo.

Explicó que la pareja ha de encontrar su forma creativa de vivir la relación y el noviazgo es el periodo fundamental para entender al otro. Siempre se ha dicho que “no se ama a quien no se conoce” y de la misma forma que con los estudios el interés aumenta en función del amor o atracción que generan, así es necesario conocer a alguien más allá de la mítica expresión “comieron perdices”. Puso dos ejemplos complementarios sobre la creatividad del amor:

A.      Luis y Eva hicieron la carrera juntos y cuando acabaron ella se fue a París y él la siguió allí mientras estudiaba la oposición. Era un enamoramiento continuo. Tuvieron una hija sin separarse nunca.

B.      José y Ana se conocieron por unos amigos en común, pero ella estaba en 1º y él en 5º cuando se dieron su primer beso. Se fueron a Suecia y a Roma por separado. Tuvieron una hija teniendo cada uno su vida.

 

También es importante tener en cuenta las diferencias que existen entre el cerebro de los hombres y el de las mujeres. El ponente, por ejemplo, no vio cumplidos en su mujer los estándares que tenía de altura y ojos claros, pero admiraba que fuera la mejor profesora de infantil. Sin embargo, la segunda semana que ella le trasladó la misma problemática de su trabajo no entendía que no cambiara nada, hasta que comprendió que la necesidad de hablar de la mujer no va ligada a la necedad de solución, mientras que en el varón la practicidad es prioritario. Así, toda negociación requiere algún tipo de renuncia. “No se pueden poner líneas rojas al encuentro, hay que ir predispuesto a ceder de alguna forma”, confesó.

·         En el programa “Trece Noches” en el que el periodista Jesús Quintero entrevista al literato Antonio Gala, el deseo de unión total es una de las definiciones que arroja el dramaturgo sobre el amor. Durante la conversación, Gala cree en un amor que triunfa, invencible, cuyo enemigo no es el odio, sino el desamor. Ironiza también con la prisa de querer comer el postre antes del consomé: “¿Quién puede luego volver atrás?”.

Para concluir, José Luis Parada despidió el Minicurso Newman con cinco claves contra el cansancio del corazón, aludiendo a la responsabilidad que tiene para cada una de las personas el acto de amar:

ü  el amor requiere presencia,

ü  el amor es un don fortuito,

ü  el amor se demuestra con lo que se hace,

ü  el amor tiene que ver con la ética,

ü  el amor necesita antes conocer,

ü  el amor tiene que querer, y

ü  el amor no se construye mañana, sino aquí y ahora.