Así fue el Minicurso Newman sobre la cuestión de Dios

Chema Alejos: "Intuyo el misterio divino en lo concreto"

El Minicurso Newman sobre la cuestión de Dios, celebrado el 29 de noviembre, puso de relieve las preguntas que pueden resultar incómodas, pero ponen de manifiesto que las respuestas deben estar a la altura de nuestra exigencia de felicidad y satisfacer el dramatismo de la vida. El profesor de Humanidades UFV, Chema Alejos, nos lleva a plantearnos si somos lo que somos porque hay otra cosa que nos ha permitido ser y a experimentar de algún modo que Dios nos afecta si existe. Lo hizo a través del cine, la literatura, la música… referencias culturales al alcance de todos.

En el libro Sucederá la flor, Jesús Montiel cuenta los desvelos ante la enfermedad de su hijo, pero una noche, después de un desencuentro con un sacerdote, es capaz de identificar a Dios: su hijo se despierta, le da un abrazo, y se vuelve a dormir. Sucede lo imposible dentro de lo necesario. ¿El misterio puede venir a cortejarnos?

Es absurdo pensar que basta una relación sin comunicación ni gesto alguno que la alimente: «Dios no es una novia en Finlandia que no me escribe», bromeó. No podemos permitir que la pregunta por el sentido último se quede en algo intelectual, si Dios cree en nosotros solo vale si tiene una consecuencia concreta que no nos haga vivir de ideas. Lo que nos hace seguir adelante tiene que ver con la experiencia de Dios cuando nos afecta, cuando sale al encuentro y es una presencia identificable: «lo extraordinario dentro de lo ordinario».

La protagonista de la serie Euphoria es capaz de cuestionarse dos cosas: si puede hacer un proceso de búsqueda de sentido y si en la vida vale cualquier respuesta. Sin embargo, acepta el límite de su poca fuerza de voluntad, reconoce cosas más fuertes que ella y le molesta no tener una experiencia que le haga pensar que Dios cree en ella. 

Su amigo reconoce que hay un misterio, pero cuando la ve capaz de superar su adicción descubre a alguien que cree en ella: el Dios que cree en ella se concreta en una relación. 

«Hablo con estrellas fugaces, pero siempre se equivocan. Me siento estúpida cuando rezo, entonces ¿por qué estoy rezando de todos modos? Si nadie esta escuchando. Cualquiera, por favor, envíame a cualquiera Señor, ¿hay alguien? Necesito a alguien».

Esta canción, que es como un grito de Demi Lovato, pone nombre a lo que nos sucede: Anyone. Pide que se le envíe a alguien, un tú, anhela la experiencia de que la quieran con todo lo que es. 

¿Para qué vivimos? ¿Qué nos provoca? La película «La Strada» del director italiano Federico Fellini (1954), plantea la vida de una chica que fue vendida a un artista ambulante. ¿Qué significa que su vida tenga un precio? Un amigo le ayuda a abrir la mirada de su propia historia rota por el mal: lo que hay en la realidad tiene un orden, hasta una piedra, si no nada lo tendría. En su vida tiene que haber un orden, el sentido tiene que existir y se descubre en lo cotidiano.

Las mismas preguntas siguen presentes en la recién estrenada producción cinematográfica de Paula Ortiz, «Teresa» (2023), personaje que interpreta Blanca Portillo. 

En una de las escenas la protagonista experimenta una especie de caricia recién levantada que le aporta una certeza mucho mayor que la duda. ¿Cómo podemos atisbar el misterio divino en el día a día? 

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