Peticiones de inicio de curso

Comienza el curso. Vuelven las clases y, con ellas las prisas, las reuniones, las guías docentes atrasadas, la planificación. También con el inicio de curso vuelve una vieja tentación, conocida: la de dar todo por ya vivido, como si nada pudiera ser nuevo.

Los alumnos son distintos cada curso, pero en el fondo es lo mismo de siempre. Otras caras, pero los mismos. Los mismos problemas de aparcamiento. Otra vez los atascos y las obras. Las colas en la cafetería. El mismo cansancio al empezar, y los mismos comentarios cínicos entre nosotros.

Ceder a la vieja tentación —tan conocida, siempre la misma— ahoga nuestro espíritu. Nos hace viejos, amargados. Muertos en vida. Derrotados antes de empezar el partido.

¡Qué necesario es que suceda algo entre nosotros que nos permita cambiar la mirada! ¿Es posible ser más joven con cada año que pasa? Yo quiero para mí lo que he visto en otros: que cada nuevo inicio sea una oportunidad para volver a nacer.

Y, sin embargo, no he encontrado nada que me permita —estratégicamente— mantener esta mirada por mí mismo. Ni conocer la tentación, ni saber por dónde viene. Ni siquiera el recuerdo del daño que me hace. Lo único que me ha permitido respirar es pedirlo, quizá porque pedir parte del reconocimiento de que no me doy la vida a mí mismo.

Así que me he hecho una lista de peticiones para el inicio de curso. La comparto con vosotros.

Quiero que todo se salve; que nada se pierda.

Quiero mirar con ilusión, ilusionarme de verdad.

Quiero estar atento. Anhelante.

Quiero descubrir la verdad que hay tras la apariencia.

Quiero que quien me mira se sienta mirado.

Pido ser lo que el otro necesita que sea.

Quiero que todo sea nuevo. También yo.

Quiero que lo urgente no devore lo importante.

Quiero que el mal me duela, de verdad.

Y quiero que el mal no tenga la última palabra. Y que yo lo vea.

Quiero esperarlo todo, todo el tiempo. Desear muy fuerte.

Quiero vivir. Quiero estar presente.

Quiero no ceder a la vieja tentación del cinismo.

Quiero querer de verdad.

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