¿Dónde queda todo lo que hemos trabajado, hablado, leído, pensado, escrito, planificado, soñado, deseado, llorado y reído?
Mi memoria no puede re-cordar todo por lo que cada día me afané ¿se ha perdido?
¿Cómo es posible que aquello por lo que debí pelear, enfadarme y amar ahora no sepa ni que fue?
¿Queda por lo menos en mí la huella de lo vivido?
¿Qué frutos habremos dado?
¿Habremos dado fruto?
¿Quién los verá?
¿Quién los disfrutará?
¿Dónde está el pan de cada día? ¿Dónde la palabra que me hizo levantarme?
¿Habré comido pescado dos veces por semana?
¿Por quién he vivido este año? ¿Para quién bregué? ¿Qué sentido tiene obedecer al despertador, y despertarnos?
¿Soy diferente de la que se fue de vacaciones hace un año?
¿Qué me ha sucedido?
¿De qué necesito descansar? ¿qué me ha cansado? ¿Qué no estoy dispuesta a que me siga cansando taaanto?
¿Qué necesito que permanezca cuando vuelva?
El boli que dejé y no me devolvieron, ¿qué mano lo tendrá? ¿qué cosas dictará?
Y esa idea de la que ya no me acuerdo, ¿habrá llegado a buen puerto? ¿quién la habrá hecho suya?
¿Por qué vivo las vacaciones como una promesa? ¿acaso alguien ha dicho esta boca es mía? ¿Qué necesito que me prometan?
¿Qué alumnos serán mejores por nuestras clases? ¿qué clases hemos hecho diferentes por algún alumno? ¿qué merece ser contado? ¿a quién ayudé a olvidar?
¿Qué lectura ¡sí me acuerdo! y ahora llevo en el petate? ¿qué habré dicho, que no me acuerdo, que ahora es alforja para alguien? ¿Quién me ha salvado?
¿Dónde quedará tanto bien? ¿y el mal?
¿Quién hará justicia a cada dolor que me llevó por delante?
¿Me liberé del éxito algún día y pude así ganar?
¿me voy con más amigos de los que acordarme en vacaciones?
¿Qué desconozco, a quien agradecerle?
¿Qué no debería olvidar?
¿Qué será del trabajo que ahora cerramos por vacaciones?
¿Por qué este deseo de que nada se pierda, que alguien se haga cargo?
¿Quién podrá custodiar todo lo vivido?

