¿De dónde sacas tiempo para… leer?

Paula Mª Núñez Sánchez

Paula Mª Núñez Sánchez

Mentora y coordinadora del Instituto de Acompañamiento UFV

Por fin es viernes noche. Hay plan de ‘cine en casa’, y surge la pregunta: ¿Qué película vemos?. Últimamente no me han recomendado ninguna, así que callo. Mi marido coge el mando a distancia y yo el libro. Sí, el libro: No hay tiempo que perder. Preparados, listos… No se abre el telón, sino el menú interminable de las plataformas streaming. Y mientras eligen el film que – no sé yo si – vamos a ver, opto por regalar(me) un rato de lectura. De los creadores de leer en el metro, aquí una modalidad inusual, que hará las delicias de quienes anhelan una dosis mínima de 10-15 minutos.

Desde que se popularizaron Netflix, Spotify, y sus semejantes en otros contenidos, la pluralidad de oferta conlleva, de tapadillo, un riesgo: el de desperdiciar parte de nuestro tiempo libre. ¿Cuánto invertimos en elegir? ¿Qué criterio nos guía para seleccionar una opción u otra? – Pon el trailer de esa, parece divertida – y desfila, sin parar, un carrusel de carátulas, alternativas y descartes. Parecen buscar una aguja en un pajar. ¿En qué momento nos hemos dejado engatusar así?

Se destapa un tema actual que va in crescendo: Gestionar la abundancia de opciones es una necesidad imperiosa para una buena economía del tiempo. ¿En qué quiero invertir mis momentos de ocio? ¿Por qué no me da la vida para lo que más me gusta? ¿Cuántas veces digo ‘no tengo ni un minuto’? ¿Qué pequeñas decisiones me lo roban?

Baltasar Gracián escribió que «lo único que realmente nos pertenece es el tiempo. Incluso aquel que nada tiene, lo posee». Es decir, que el tiempo es el único don que recibimos todos por igual. La diferencia entre el tuyo, el mío y el de los otros, radica en qué decidamos gastarlo. ¿Qué cambia si lo miramos así? ¿Somos conscientes de que es posible aprovechar mejor cada día, cada hora, cada minuto? ¿Cómo podríamos hacerlo? Y tú, ¿de dónde sacas tiempo para…?

– ¡Que ya empieza, mamá! – me llaman. Cierro la novela, me levanto y llego al salón. Justo a tiempo de apagar las luces.

Este artículo pertenece a la serie Faro Newman, un breve texto diario de un profesor o alumno universitario que nos ayuda a mirar a fondo la realidad, preguntarnos sobre ella y descubrir juntos su significado.

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