¡Alerta, bandera roja!

Alberto Aranguren González-Arnao Coordinador CETYS UFV

“Ordinariamente la alegría cristiana está acompañada del sentido del humor, tan destacado, por ejemplo, en santo Tomás Moro, en san Vicente de Paúl o en san Felipe Neri. El mal humor no es un signo de santidad: «Aparta de tu corazón la tristeza» (Qo 11,10). Es tanto lo que recibimos del Señor, «para que lo disfrutemos» (1 Tm 6,17), que a veces la tristeza tiene que ver con la ingratitud, con estar tan encerrado en sí mismo que uno se vuelve incapaz de reconocer los regalos de Dios.” (Gaudete et exultate, 2018)

En estos días donde con tanta convivencia tenemos los sentimientos a flor de piel, saltan chispas en las casas, los ánimos en la sociedad están caldeados y nuestros “representantes” precisamente no dan ejemplo de amabilidad, es fácil que sin darnos cuenta tengamos el ceño fruncido. ¡¡Alerta, bandera roja!!

El  mal humor es signo de egoísmo, de ver todo estando nosotros en el centro. Démonos cuenta y al menor síntoma volvamos la mirada hacia los demás, ¿Qué necesitan? A veces bastará con encontrarse una cara sonriente por el pasillo, otras sentirse escuchado, otras…Aprovechemos ahora que tenemos más tiempo de estar juntos a estar pendiente del otro.