Mañana será otro día

Cecilia Font

Vicedecana de Investigación en la Facultad de Derecho, Empresa y Gobierno de la UFV

La vida es a veces muy complicada, cuantas veces he oído y repetido mecánicamente esta expresión sin detenerme a pensar en su verdadero significado, pero últimamente, a medida que me hago mayor, creo que voy comprendiendo y siendo consciente de la profundidad enorme que encierra esa frase aparentemente tan trivial. Porque sí, desde luego que sí, que complicada es a veces la vida. 

Y, sino que se lo digan a Scarlatta O`Hara. ¡Madre mía! que cantidad de desgracias le suceden en las 3 horas y 58 minutos que dura la película, no hay duda de que su vida es complicada y me atrevería a decir que, en su caso, ese a veces se convierte en un casi siempre. No sé si los jóvenes seréis capaces de ver seguida una película tan larguísima o si necesitaréis convertirla en una serie de tres temporadas y seis episodios por temporada, pero del tirón o por capítulos, definitivamente, hay que verla. 

Que tipa tan estupenda, que fortaleza, cada vez que la veo me gusta más, y me ayuda a comprender que lejos queda la frase de la banalidad con la que la que, a menudo, la interpretamos.   

Porque los años, además de arrugarnos y hacemos más torpes, también nos dan, si tenemos suerte, algo de sabiduría y madurez y estos años que voy acumulando me van ayudando a comprender que la verdadera complejidad no está en los acontecimientos que la vida me regala sino en ser capaz de aceptarlos con la actitud adecuada, que está muy lejos de la resignación o el lamento constante, y el “mañana será otro día” de mi adorable Scarlatta no es la cobardía de huir de los problemas sino la valentía de querer afrontarlos con la perspectiva necesaria para poder descubrir, con sinceridad y confianza, el bien que encierran. Y desde esa admiración soy hasta capaz de perdonar a Rhett su del todo imperdonable “Francamente querida, me importa un bledo”, aunque hay que reconocer que también ha tenido lo suyo el pobre. 

Jóvenes, si no entendéis de que hablo, ya tenéis plan para el fin de semana, muchas muchas palomitas y la determinación de poner los móviles en modo avión, que con interrupciones no es fácil comprender la grandeza de los personajes. Si conseguís llegar al final ya me contaréis si también para vosotros “Mañana será otro día”. 

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