Entrevista con el vampiro

Isidro Catela

Hay un tipo calvo, con un fino sentido del humor, que habla con los ojos y baila sevillanas en su silla de ruedas. Dice de sí que es como un muñeco hinchable. Se llama Jordi Sabaté, padece ELA, tiene casi 90.000 seguidores en Twitter y aparece, de vez en cuando, en las noticias porque desde su vida postrada es capaz de encender la llama de otras vidas y hasta de hacer rugir los leones del Congreso para que sus señorías (algunas, al menos) no hagan oídos sordos al clamor de sus rayos infrarrojos. Sin apenas moverse de la cama, ha conseguido que el Congreso de los Diputados tramite una ley para mejorar la vida a los enfermos de ELA y ha recaudado ya más de 300.000 euros para que la ciencia investigue esta enfermedad, todavía tan desconocida, que mata a un español cada ocho horas.

El movimiento de sus ojos le permite utilizar un teclado virtual para escribir y un reproductor de voz para hablar. Jajajá, escupe una voz electrónica sin pizca de gracia y que, sin embargo, te hace reír como si no hubiera un mañana.

Jordi es un tipo con Gracia. Sabe que, en efecto, tiene alguna posibilidad más que el común de los mortales de que no haya un mañana para él en este mundo. Se yergue, sin embargo, como yerba entre el cemento y pone el grito el cielo para que el derecho no sea a morir sino a vivir, para que nadie atropelle la palabra dignidad, ni sea tan necio de confundir valor y precio cuando de hablar de calidad de vida se trata.
Escribe el gurú de los tanatófilos, Peter Singer, barbaridades tales como que no podemos esperar de una persona con Síndrome de Down que toque bien la guitarra, que sea una estrella del baloncesto, o que hable con fluidez unos cuantos idiomas. Todo para acabar sosteniendo que puestos a elegir entre los chimpancés o algunos humanos, él podría quedarse con los monos. Es cierto que los principios desencarnados lo aguantan todo y que, para pasar la prueba del algodón, Singer tendría que tener delante al infante del infanticidio y al bonobo de sus amores. O por qué no, a Jordi Sabaté. Ya que Jordi lanza la caña para tratar de entrevistar a todo humano viviente que pueda dar visibilidad al ELA, aquí hay materia para una gran exclusiva. Se la ha pedido hasta al Rey y está esperando contestación, así que, anímate amigo, pídesela a Peter Singer, a ver si, teniéndote enfrente se atreve a sostenerte la mirada, mientras te recomienda -vivamente – la eutanasia.