Ardiente secreto 

Juan Meseguer

Profesor de Humanidades de la UFV. Poeta y ensayista.

Es una noche intensa de hospital. Tú duermes, mientras yo velo. Te quiero mirada tras mirada, silencio tras silencio. Hoy rezo de otra forma: no pido, agradezco. Gracias por entregar la vida, gracias por regalarla a espuertas. 

Te escucho respirar. Y prende la memoria. Memoria que visita por dentro estampas de familia. Y tú, en el centro: fabricando la luz, fabricando el cariño que teje nuestras vidas. 

Nos une una pobreza honda. Pobreza de no poder decirnos; de no saber qué sientes en los pliegues del alma. No puedes darme nada, porque lo has dado todo. 

Es una noche intensa de hospital. Y regreso al poema que te escribí hace años*, pensando precisamente en este día: 

 

Esperaré a la noche 

para contarte cosas que ya sabes. 

Te cubriré la frente con mi mano 

con cuánta lentitud, con qué misterio. 

Hablaremos de fechas 

extrañas para el mundo. 

Y te sorprenderás. 

¿Cómo entender la luz de dos hogueras, 

la intimidad del fuego? 

 

(*) Un secreto temblor. Pre-Textos, 2011. Premio de Poesía Arcipreste de Hita 

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