DOS TELAS, UN HOMBRE, EL MISTERIO

¿QUÉ DICE LA CIENCIA?

- BOTÁNICA -

5. Botánica

El estudio de los restos materiales del Lienzo es importante para comprender tanto el área geográfica de origen como la trayectoria que siguió la Sábana Santa a lo largo del tiempo. Además de los restos botánicos que detallaremos a continuación, la Sábana tiene una gran cantidad de contaminación que hace que los estudios referentes a la palinología sigan siendo discutidos a día de hoy. 

5.1. Palinología – Muestras del Dr. Frei

El Dr. Max Frei, fundador del Centro de Investigación Científica de la Policía de Zúrich y reconocido especialista de INTERPOL en su época, se especializó en el campo de la palinología, una rama auxiliar de la botánica que estudia el polen de las plantas. Aunque era escéptico respecto a reliquias y objetos de veneración, su interés por la Sábana Santa se despertó en 1973, cuando fue convocado para autentificar unas fotografías del Lienzo y tomó muestras del polvo presente en la tela.

Al examinar el tejido de la Síndone, el Dr. Frei observó que sus fibras presentaban una apariencia sucia típica de un lienzo con muchos siglos de antigüedad. Las impurezas estaban íntimamente adheridas a las fibras, y se estima que aproximadamente el 10% del peso total de la Sábana corresponde a esta suciedad, que contiene información valiosa.

En la esquina inferior izquierda de la imagen que se ve a continuación se puede apreciar claramente una esfera; se trata de uno de los granos de polen que han quedado atrapados en el lino a lo largo de numerosas primaveras.

Tejido de la Sábana

En un documental titulado The Silent Witness (R. Wolfe, 1978), el Dr. Frei expone algunas conclusiones derivadas de sus análisis sobre las muestras de polen extraídas de la Síndone. Cada especie botánica produce un tipo específico de polen, lo que permite identificar las plantas que han dejado su rastro sobre el objeto investigado —en este caso, el lienzo—. Al comparar las muestras analizadas con las especies endémicas de diversas regiones geográficas, es posible determinar los lugares por los cuales ha transitado dicho objeto.

A continuación se presentan algunos tipos de polen encontrados en las muestras:

  • Acacia albida: Planta desértica del Valle del Jordán y áreas cercanas al Mar Muerto.
  • Atraphaxis spinosa: Planta que crece en parajes pedregosos, recolectada en Urfa (la antigua Edesa, en Siria).
  • Linum mucronatum: Planta típica de estepas calcáreas proveniente de Urfa y Jerusalén; no se encuentra en Europa.
  • Scabiosa prolifera: Planta que habita en lugares áridos, encontrada tanto en Jerusalén como en Urfa.

Estos hallazgos contribuyen significativamente a nuestra comprensión sobre la historia y procedencia del Lienzo.

La información obtenida a partir del análisis del polen revela que tres cuartas partes de las especies identificadas en la Síndone son nativas de Palestina. Entre estas, 13 especies son particularmente características o exclusivas del Negev y la región del Mar Muerto. Este hallazgo sugiere que el polen encontrado en la Sábana Santa refuta la posibilidad de que se trate de una falsificación medieval. Si la Síndone realmente perteneciera al siglo XIV, sería inconcebible que tres cuartas partes de las especies identificadas por el Dr. Frei fueran plantas halófitas (provenientes de zonas desérticas) ajenas a Europa, especialmente considerando que desde esa época se sabe que el Lienzo no ha salido del continente europeo.

El Dr. Frei falleció antes de poder completar sus estudios y publicar un informe final sobre sus hallazgos. Sin embargo, su trabajo ha sido continuado por dos expertos israelíes de la Universidad Hebrea de Jerusalén, los Dres. Avinoam Danin y Uri Baruch, quienes han seguido investigando y ampliando el conocimiento sobre este tema.

5.1.2. Conclusiones de los doctores Danin y Baruch

En 1999, los investigadores Avinoam Danin y Uri Baruch publicaron de manera provisional un primer avance de sus conclusiones, afirmando que se puede corroborar lo señalado por el Dr. Frei. Según estos expertos, los pólenes identificados por Frei y las imágenes de estas plantas presentes en la Síndone son un indicador significativo, ya que corresponden a especies que solo se encuentran en la región de Tierra Santa.

Aunque es complicado determinar con total certeza la especie de los granos de polen hallados, parece evidente que muchos de ellos provienen de plantas orientales. Danin y Baruch sugieren que algunas flores también podrían haber dejado sus huellas en el Lienzo e identifican varias especies que crecen en Israel y florecen entre marzo y abril.

Por ejemplo, el Zygophyllum dumosum (imagen a la izquierda) es una planta endémica de Israel, Jordania y el Sinaí. En la Sábana se han identificado dos tipos de imágenes: una hoja y una flor de esta planta. El diseño distintivo de la hoja presenta características únicas que son visibles en el tejido, mientras que otras especies del género Zygophyllum no comparten esta morfología.

Además, se ha identificado el grano de polen de Gundelia tournefortii mediante un microscopio electrónico de barrido. Otro indicador geográfico relevante es el Cistus creticus. Estas especies son cruciales para determinar el origen del Lienzo, ya que solo se encuentran en el área geográfica del Medio Oriente. En definitiva, los pólenes hasta ahora identificados respaldan la trayectoria histórica tradicionalmente atribuida a la Síndone.

*Fuente para consulta: Whanger, A. D. (1999). Flora of the Shroud of Turin. Missouri Botanical Garden Press: MO.

5.2. Imágenes similares a las de la Sábana obtenidas mediante electrofotografías del Dr. Oswald Scheuermann

Los estudios experimentales realizados por el físico Oswald Scheuermann, utilizando cargas eléctricas, han permitido obtener imágenes de flores que son sorprendentemente similares a las encontradas en la Sábana Santa. Para ello, Scheuermann empleó un generador Van de Graaff como fuente de alto voltaje, creando impresiones electrofotográficas a través de emisión electrónica sobre papel fotográfico.

Las hojas de las flores impresas presentan márgenes con dientes prominentes y un centro casi blanco. En particular, la inflorescencia del Chrysanthemum coronarium muestra flósculos claramente desplegados, cada uno con un borde oscuro que recuerda a la impresión de la hoja floral. Los flósculos centrales, que tienen forma tubular, aparecen como puntos en el centro de la imagen, mientras que el cerco blanco que los rodea corresponde a la depresión entre los dos tipos de flósculos.

Las marcas dejadas por las plantas en la Sábana presentan una notable similitud con las impresiones obtenidas mediante electrofotografía (también conocida como fotografía Kirlian), lo que sugiere una conexión interesante entre ambos fenómenos.

Imágenes de flores similares a las encontradas en la Sábana.
Imagen de un Chrysanthemum coronarium obtenida por el Prof. O. Scheuermann.

5.3. Los Estudios sobre el polen de la doctora Marzia Boi indican un ritual funerario de hace 2000 años en Asia Menor

En los años 2000, varios autores, como McCrone (1990), Litt (Danin & Guerra, 2008), Bryant (2000) y Boi (2012), comenzaron a cuestionar las identificaciones de pólenes realizadas por Max Frei, Danin y Baruch. En una ponencia presentada en la Conferencia Anual del Centro Internazionale di Sindonologia en 2015, Marzia Boi argumentó que los análisis de polen se llevaron a cabo de manera incoherente. Como consecuencia, Danin decidió abandonar el estudio de los pólenes para enfocarse en la búsqueda de imágenes en negativo de la Sábana Santa relacionadas con las plantas asociadas a esos mismos pólenes.

Según Marzia Boi, estos hallazgos carecen de validez científica y están vinculados al fenómeno de la pareidolia (Di Lazzaro et al., 2013). Su trabajo titulado Pollen on the Shroud of Turin: The Probable Trace Left by Anointing and Embalming se centra en aquellos pólenes que permanecen en el lienzo debido a la presencia de ungüentos, excluyendo aquellos contaminados por polvo u otras partículas acumuladas a lo largo del tiempo. Este estudio fue publicado en la revista científica Archaeometry en 2017 y presentó los siguientes resultados:

  • Los pólenes más abundantes encontrados en la Síndone sugieren un ritual funerario acorde con las prácticas de hace 2000 años en Asia Menor. Estos pólenes corresponden a los componentes de los ungüentos y aceites más valiosos de la época, que han quedado impregnados en la tela. El análisis palinológico es consistente con testimonios históricos del siglo I, como los de Plinio el Viejo y Dioscórides.
  • Los descubrimientos y correcciones realizadas se basan en el examen mediante microscopía óptica y electrónica, lo que indica que tanto la Síndone como el cuerpo habrían sido untados con aceite de Helichrysum, así como con bálsamos y ungüentos derivados de LáudanoCistusLentiscoTerebinto y posiblemente Gálbano aromático. Los porcentajes de estos pólenes coinciden con el uso conocido de estas sustancias.
  • El aceite de Helichrysum se obtiene exclusivamente de sus flores, lo que explica por qué su polen aparece en mayores cantidades en comparación con otros pólenes derivados de diferentes partes vegetales. La correcta identificación del polen de Helichrysum, anteriormente denominado Gundelia, valida la notable importancia del cuerpo envuelto en la Sábana Santa.
  • Los aceites y ungüentos han causado un amarillamiento en la tela debido a su oxidación al contacto con el aire; sin embargo, también han contribuido a una preservación excepcional del lino hasta nuestros días, actuando como potentes repelentes contra insectos y hongos. La identificación precisa de estos productos solo puede llevarse a cabo a través del análisis de sus pólenes. Una revisión exhaustiva por parte de especialistas palinólogos sobre todos los pólenes presentes en la Síndone facilitaría su correcta identificación y proporcionaría información adicional sobre la historia del lienzo.

5.4. Gianni Baraccia

a Sábana Santa de Turín no es un objeto biológicamente inerte, sino que se comporta como una verdadera «esponja genómica» que ha custodiado, a lo largo de los siglos, un registro invisible de su propio periplo histórico. Las investigaciones más punteras en este campo, destacando el estudio dirigido por el profesor Gianni Barcaccia de la Universidad de Padua y publicado en Scientific Reports (Nature), han permitido secuenciar el ADN presente en el polvo y las fibras del reverso de la tela. Este análisis de ADN genómico ha revelado una biodiversidad asombrosa que trasciende las fronteras geográficas, identificando linajes vegetales que abarcan desde el área mediterránea y el Cáucaso hasta regiones tan distantes como el este de Asia o el continente americano. Esta amalgama de rastros biológicos no debe interpretarse como una contradicción, sino como la prueba fehaciente de la «vida itinerante» del lienzo y de su constante exposición a la veneración pública, donde el contacto humano y ambiental ha ido depositando capas de información sobre el sustrato original.

La relevancia de estos hallazgos es doble. Por un lado, el ADN humano detectado muestra haplogrupos característicos de poblaciones de Oriente Próximo y el Cáucaso, lo que refuerza la tesis de un origen en la cuenca del Levante mediterráneo, coherente con el relato evangélico.

Por otro lado, la presencia de material genético de plantas americanas (como el maíz o el tomate) o de especies ornamentales asiáticas confirma que la tela ha estado sujeta a una intensa contaminación ambiental en siglos recientes.

Este fenómeno de acumulación orgánica es una pieza clave para el debate científico sobre la datación, ya que la enorme densidad de micropartículas, bacterias y hongos adheridos a las fibras —una «bio-película» generada por siglos de manipulación— proporciona una base sólida para cuestionar la fiabilidad de las muestras de Carbono 14 tomadas en 1988. En definitiva, el estudio del ADN nos presenta la Síndone no como una fotografía fija en el tiempo, sino como un documento vivo que ha absorbido la historia de las civilizaciones por las que ha transitado.

5.4. La Universidad Católica de Murcia (UCAM) encuentra un tipo de polen que coincide tanto en la Sábana de Turín como en el Sudario de Oviedo

 
La investigación de la Universidad Católica de Murcia (UCAM) sobre el Sudario de Oviedo ha aportado pruebas de gran relevancia para la sindonología, centradas especialmente en la concordancia biológica con la Sábana Santa de Turín.

El equipo de investigación, que incluye a miembros del EDICES (Equipo de Investigación del Centro Español de Sindonología), ha utilizado microscopía electrónica de barrido de última generación para analizar las muestras.

  • El polen «atrapado» en la sangre: El hallazgo más crítico es un grano de polen de la especie Helichrysum (siempreviva) que se encuentra adherido a las manchas de sangre. Esto es fundamental porque demuestra que el polen no es una contaminación aleatoria posterior (fruto de exposiciones medievales o modernas), sino que llegó a la tela en el mismo momento en que se produjo la hemorragia.

  • Concordancia entre reliquias: La palinóloga Marzia Boi ya había identificado este mismo polen en la Sábana Santa de Turín. El hecho de que ambas telas compartan esta especie botánica específica, mezclada con la sangre, refuerza la teoría de que ambos lienzos estuvieron en contacto con el mismo cuerpo en un mismo escenario funerario en Jerusalén.

  • Grupo sanguíneo: La investigación confirma que el Sudario de Oviedo presenta sangre humana del grupo AB, el mismo detectado en la Síndone de Turín. Además, la distribución de las manchas de sangre en el Sudario encaja matemáticamente con las heridas de la cabeza visibles en la Sábana Santa.

  • Descarte de falsificación: Para los investigadores, la presencia de material biológico del siglo I (polen de plantas de Oriente Medio) íntimamente ligado a la sangre invalida las tesis de que el Sudario pudiera ser una creación artística posterior.

La botánica ha dejado de ser una simple herramienta de geolocalización para convertirse en una prueba forense de primer orden. Las recientes investigaciones de la Dra. Marzia Boi, integradas con los hallazgos de la UCAM y el EDICES, han revelado un vínculo físico excepcional: la presencia de polen de Helichrysum (siempreviva) incrustado directamente en las manchas de sangre de ambos lienzos. Este hallazgo es determinante, ya que el polen no se encuentra sobre la superficie de forma aleatoria, sino «atrapado» en el fluido biológico, lo que garantiza que estuvo presente en el momento exacto en que se produjo la hemorragia. Esta coincidencia no solo refuerza la teoría de que ambas telas envolvieron el mismo cuerpo, sino que confirma el uso de ungüentos y aceites funerarios de gran valor, propios de una sepultura de alta distinción en el Jerusalén del siglo I, estableciendo un sello biológico común que une la Síndone de Turín y el Sudario de Oviedo en un mismo acontecimiento histórico.

5.4. La presencia de monedas en los ojos del hombre de la Sábana, según Pierluigi Baima Bollone, médico y presidente honorífico del Centro de Sindonología de Turín.

 
Como ya se ha visto en los apartados anteriores,  investigaciones sobre la Sábana Santa han incluido análisis de restos de polen para datar y el Lienzo, pero también se han realizado estudios numismáticos, que son aquellos relacionados con el estudio científico de monedas, medallas y otros objetos relacionados con la moneda, incluyendo su historia, metalurgia, iconografía, inscripciones y función económica y social.
 
Pierluigi Baima Bollone, que también ha hecho grandes aportaciones en el campo de la hematología para el estudio de la Sábana Santa, reconoce un elemento importante al investigar sobre la Sábana Santa, pero discutido entre los entendendidos. Se trara de la presencia de monedas acuñadas por Poncio Pilato sobre los ojos de hombre de la Sábana, supuestamente datadas en la época de Jesús.
 

¿Qué encontraron?

Una de las monedas identificadas en el Lienzo es un leptón de bronce con la inscripción «TIBERIOU KAICAROC». Los investigadores han analizado las características de estas monedas, incluyendo su tamaño y las posibles variaciones en las acuñaciones, y han concluido que la presencia de estas dos monedas de Poncio Pilato, datadas entre el 29 y el 30 d.C., proporciona un fuerte vínculo cronológico con la época de Jesús.
 
A pesar de que en el libro de Baima Ballone, La nuova indagine sulla Sindone, se menciona la posibilidad de que la imagen y las posibles inscripciones en la Sábana Santa podrían haber sido aceptadas como auténticas y posteriormente copiadas en el lienzo, también se señala que los estudios numismáticos sobre las monedas son consistentes con la cronología propuesta.
 
El texto aclara que las primeras declaraciones que consideraban la Sábana Santa una falsificación medieval se realizaron sin un profundo conocimiento de la numismática antigua y sin la adecuada experiencia en el análisis textil. 
 
Así, la presencia de las monedas de Poncio Pilato en la Sábana Santa se propone como un punto central en las investigaciones, sugiriendo una conexión con la época de la crucifixión de Jesús de Nazarte, según los estudios numismáticos. Puedes leer el texto íntegro a continuación: 

¿Muestra la ciencia el lugar de origen del acontecimiento?

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