LA SÁBANA SANTA

LA SÁBANA SANTA Y LOS EVANGELIOS

1. Similitudes con el Evangelio

1.1 Un hombre torturado

La Síndone refleja con exactitud médica una ejecución idéntica a la descrita en los Evangelios. Muchos médicos, entre los que se encuentra el Dr. Robert Bucklin, uno de los forenses de la Síndone, se han ocupado de analizar, como si se tratara de un cadáver sobre la mesa de operaciones, la impronta del Lienzo de Turín.

Atendiendo a sus rasgos, los antropólogos afirman que puede ser de raza hebrea, el mismo dato que apunta el estudio del grupo sanguíneo realizado por los expertos.

Por otra parte, aunque su aspecto general es de serenidad, el estudio de las heridas muestra que ha habido un verdadero ensañamiento con este hombre, cuyo rostro está muy deformado.

Una de las deformaciones más evidentes para los especialistas es la rotura del cartílago nasal, quizá producto de un golpe o de una caída. 

En las zonas relativas a la punta de la nariz, las rodillas y las plantas de los pies se han encontrado restos de tierra con una composición idéntica a la de Jerusalén.

En la rodilla izquierda se aprecia una herida abierta y no curada. Sabemos que se ha puesto las rodillas en el suelo porque se han encontrado granos microscópicos de tierra que, según los análisis espectrográficos, coincide en su composición con la de Jerusalén. Hay un fragmento de madera tomada de la zona de la cabeza y partículas de resinas aromáticas, mirra y áloe, que es lo que los Evangelios relatan sobre la sepultura de Jesús de Nazaret.

Relatos del Evangelio en los que se encuentran coincidencias

Mt 26, 67: Entonces se pusieron a escupirle en la cara y a abofetearle; y otros a golpearle, diciendo: Adivina: ¿quién te ha pegado?

Mc 14, 65: Algunos se pusieron a escupirle, le cubrían la cara y le daban bofetadas, mientras le decían: ‘Adivina’, y los criados le recibieron a golpes.

Jn 18, 19: Cuando dijo esto, uno de los alguaciles que estaba cerca, dio una bofetada a Jesús, diciendo: ¿Así respondes al sumo sacerdote?

Jn 19, 39: Entonces vino también Nicodemo, el que antes había venido a Jesús de noche, trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.

Mt 27, 26: Entonces, les soltó a Barrabás y a Jesús, después de azotarle, se lo entregó para que fuera crucificado.

Mc 15, 16-19: Los soldados […], trenzando una corona de espinas se la ciñeron sobre su cabeza […]. Y le golpeaban en la cabeza con una caña y le escupían.

Jn 19, 17: Y Él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se dice Gólgota, y allí le crucificaron.

En los estudios de resolución atómica detectan nuevas evidencias biológicas en la Sábana Santa de Turín (2017). Los resultados obtenidos no son compatibles con una pintura y evidenciaron la presencia de nanopartículas de suero sanguíneo patológico relacionadas con la presencia de creatinina unida con ferrihidrato, que son propias de un organismo que sufrió un fuerte politraumatismo como una tortura.

1.2 La Síndone y la Pascua de Resurrección

El momento de la Pascua de Resurrección, narrada por Juan Evangelista, no menciona la Síndone como tal sino que habla de lienzos. Dice, no obstante, que Jesús fue enterrado como lo hacían los hebreos. ¿Cómo enterraban los hebreos de aquella época? 

Se enterraba con una gran sábana y no vendado como los egipcios. Los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) mencionan que Jesús fue envuelto en una síndone, es decir, un lienzo de lino lo suficientemente alargado como para cubrir íntegramente el cadáver.

Los apóstoles predicaron que, tras ser depositado en el sepulcro, Jesús resucitó de entre los muertos. Testigos del momento en que se produjo ese hecho habrían sido los lienzos usados en su amortajamiento y entre ellos, especialmente, la Síndone. Los evangelistas afirman que en el sepulcro quedaron únicamente los lienzos y Juan concreta con detalle cómo estaban colocados: los lienzos caídos y el sudario que había estado sobre su cabeza se encontraba en su lugar.

Así lo relatan los Evangelios

Jn 20: Vieron los lienzos tendidos (othonia keimena) y el sudario (soudarion) con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.

Mt 27, 59: Tomando José el cuerpo, lo envolvió en un lienzo limpio de lino, y lo puso en su sepulcro nuevo que él había excavado en la roca.

Mc 15, 45: Luego bajó el cuerpo de Jesús de la cruz, lo envolvió en el lienzo y lo colocó en una tumba que había sido tallada en la roca.

Lc 23, 52: Este fue a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús, y bajándole, le envolvió en un lienzo de lino, y le puso en un sepulcro excavado en la roca donde nadie había sido puesto todavía.

Huellas en la Tradición de la Iglesia 

  • San Jerónimo, en el siglo IV recoge una cita del «Evangelio a los hebreos» (un evangelio apócrifo que consideraba auténtico y que no ha llegado a nosotros) según la cual Cristo resucitado, en una de sus apariciones, tomó la Síndone y la entregó al siervo del sacerdote. El episodio muestra una antiquísima creencia en la conservación del Lienzo por la primitiva comunidad cristiana.
  • El misal mozárabe que se utilizaba antes del siglo VI, habla de huellas en la Síndone. En la versión impresa realizada en 1500 por el cardenal Cisneros, se dice que Pedro y Juan encontraron en los lienzos «las huellas» recientes del resucitado.
  • En España la Síndone era muy conocida. Hasta principios del siglo XX se rezaba en muchos hogares españoles al acabar el rosario una oración de acción de gracias por la Sábana Santa. Hay una estampa italiana en la que se recoge el mismo texto.
  • El Papa San Eusebio en el año 310 prescribió que la misa se celebre sobre un paño de lino, no de seda o tintado, pues de lino puro fue el lienzo que envolvió el cuerpo de Cristo en el sepulcro. Se ha mantenido hasta nuestros días.
  • El Papa Juan Pablo II dio un discurso ante la Sábana Santa en 1998«Es una provocación a la inteligencia. Requiere sobre todo el compromiso del hombre, en particular del investigador, para captar con humildad el profundo mensaje enviado a su razón y a su vida».
  • El 2 de mayo de 2010, el Papa Benedicto XVI veneró la Sábana Santa en una visita pastoral a Turín: «Es un icono escrito con sangreLa imagen impresa en la Sábana Santa es la de un muerto, pero la sangre habla de su vida».
  • El Papa Francisco ante la Sábana Santa de Turín en 2015: «Icono de amor es el Santo Sudario, que ha atraído a muchas personas aquí a Turín. La Sábana Santa atrae hacia el rostro y el cuerpo martirizado de Jesús, y a la vez, nos empuja hacia el rostro de cada persona que sufre y que es injustamente perseguida».

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