INSTITUTO JOHN HENRY NEWMAN

Gonzalo Barriga en el Café Newman: «En los momentos límite te encuentras con alguien que es distinto de ti que rompe toda lógica y que no es fruto de un razonamiento»

“¿A mí qué?”. Con este título arrancó el Café Newman del pasado miércoles 23 de marzo de 2022 sobre la cuestión de Dios. Gonzalo Barriga, director de Alumni UFV, fue el encargado de abordar esta pregunta última para el posterior diálogo con los estudiantes. A pesar de la posible exigencia teológica del tema, reconoció que desde su trabajo con antiguos alumnos y siendo él también uno de ellos como periodista, se sentía agradecido de recoger las inquietudes universitarias en torno a esta inquietud común.  

Según expuso, es una cuestión que ha pasado por distintas fases en su vida e incluso en la adolescencia no significó gran cosa, pero con la madurez de los años ha podido reflexionar desde otras perspectivas. Presentó algunas reinas del pasado que se han considerado feas como Isabel la Católica, Isabel I de Inglaterra y María Luisa de Palma, aunque según los cánones de la época eran guapas por sus virtudes y muchos vasallos encontraron fácil entregarse a su causa. 

La pregunta en la vida de otros

Fue el caso de Francisco de Borja, duque de Gandía, quien pasó a formar parte de los hombres de confianza de la Reina. Sentía fascinación por su amistad y toda su vida estaba a su servicio. Pero cuando a los 36 años la Reina murió en Toledo fue un shock para él, ya que todo el sentido de su vida había desaparecido con ella. En Granada, al abrir el féretro antes de enterrarla, la vio en estado de descomposición juró que no volvería a servir a ningún señor que se le pudiera morir.  

También Íñigo de Loyola tuvo que hacerse la pregunta de Dios cuando perdió una pierna en la batalla por la Corona de Castilla contra los franceses. Fue durante el periodo de convalecencia cuando se preguntó si su vida tenía que ver más con las batallas heroicas o con los momentos “frontera” en los que surgen cuestiones importantes.  

En la actualidad se pueden encontrar “modernos guerreros” en el mundo del fútbol, pero incluso se han conocidos casos como el de Eriksen quien de repente cayó desplomado en el terreno de juego durante la Eurocopa y reflejó la parálisis de los espectadores ante tal acontecimiento. Es en esos momentos cuando surgen preguntas como ¿todo para esto?, ¿en qué queda la vida del futbolista tras un infarto? Pero son cuestiones que interpelan a todos y que también pueden surgir en momentos de felicidad, por ejemplo, mientras se contempla la belleza de un paisaje o se disfruta de una fiesta con amigos.  

En este sentido, Gonzalo Barriga preguntó qué tiene que ver lo que acontece con las preguntas del corazón. Y el mejor lugar para empezar a responder es la Universidad, donde se estudia toda la realidad. ¿Tiene Dios algo que ver con lo que estudio en clase, con mi vida en general?  

  1. Nada 
  2. Prefiero no pensarlo 
  3. Tiene mucho que ver 

Tiempo de preguntas

Pregunta 1: No me considero creyente, soy agnóstica, y para mí es tan razonable creer que no creer, ¿por qué es mejor creer? 

Pregunta 2: ¿Solo podemos encontrar a Dios a través de la religión? 

El Padre Florencio LC señaló que si se trata el conocimiento de Dios como cualquier otro no se puede llegar a nada: si alguien convenciera con razonamiento de creer eso no es Dios, hay vías de acceso al conocimiento de Dios como la vía del asombro ante la realidad, pero el camino intelectual, aunque merezca pena, no sirve si no hay un encuentro con un Dios personal. De manera que se pueden buscar razones, pero las razones para creer acaban poniendo al hombre delante de un abismo que tiene que saltar,es cuestión de fe, de amor más que convicción.  

Por otro lado, las preguntas del hombre son las que sugieren que Dios tiene algo que ver consigo mismo. Se trata de ver si interesa la cuestión de Dios y por qué, es decir, si la persona desea que exista. 

Pregunta 3: Desde pequeña soy muy creyente, pero recientemente en clase se planteó que el sistema neurobiológico da explicación de todos nuestros actos, ¿cómo conjugo el Big Bang con la fe? 

El Padre Florencio LC insistió en que Dios es fruto de un encuentro con alguien distinto de uno mismo. Por eso, si la religión no lleva a ese encuentro que trasciende, ya se puede hacer un descubrimiento en el laboratorio que eso no explicará la experiencia total de Dios. La experiencia de paz profunda y de asombro ante Dios no puede inducirse sin alteridad, ni siquiera químicamente, de hecho, puede que no se busque y se haga presente, del mismo modo que un ser amado no es amado porque cumpla una lista de características soñadas previamente, sino por haber experimentado el beso de amor.  

Por su parte, Gonzalo Barriga reconoció que hay momentos en los que todo el mundo duda, sin embargo, va más allá de un juego de neuronas y es en esos momentos cuando cobran fuerza algunas experiencias humanas inexplicables, como la de Maximiliano Kolbe cuando se cambió por un padre de familia en el campo de concentración nazi: “cuesta verlo en términos de conexión neuronal”. Por eso, corroboró que hay Alguien, distinto de uno mismo, que rompe toda la lógica tras un encuentro que no es fruto de la razón

Pregunta 4: Las personas que conozco que creen dicen que han tenido esa experiencia, pero ¿cómo puedo yo acercarme a Dios? 

La coordinadora del IJHN, Rocío Solís, lo comparó con el enamoramiento: hace falta experimentarlo porque contarlo no es suficiente y cada uno lo vive de una manera distinta. Con Dios sucede lo mismo, no hay que intelectualizar a Dios, sino reconocer que el misterio tiene que ver con Dios, y esto puede ser con preguntas o sin ellas.  

Por su parte, el Padre Florencio LC recordó al militar francés Charles de Foucault que buscó otro modo de vida en Palestina donde compró un terreno y contactó con todo tipo de monjes. Buscó con la razón hasta que exclamó: “¡Dios, si existes, manifiéstate!”. Tratar a Dios como Alguien vivo porque se ha visto en otros o por un anhelo profundo en el corazón es una hermosa oración que hace crecer en el amor. Hace falta desnudar el alma y no renunciar a la búsqueda. 

Pregunta 5: Hace dos años leí “San Manuel Bueno Mártir” de Unamuno y me hizo plantearme algunas cosas, ¿realmente Dios existe o es una invención del hombre para consolarse? 

El Padre Florencio LC recordó que el final de la novela cuenta que el agnóstico y fray Manuel creen en el grito honesto que el loco dirige a Dios: ¿por qué me has abandonado? La clave de la novela es la bondad de Manuel de quien se dice: “conozco su sufrimiento porque creía que no creía, pero creía”. Es decir, en la duda hay un inicio de certeza de la existencia de Dios y seguir esforzándose por creer es una llamada del Otro que nos está buscando.

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