Las noticias sobre el día de la marmota no han parado de inundar mis redes, parece como si me feed se diera cuenta de nuestro estado anímico tras días interminables de lluvia. “Quedan 6 semanas para que acabe el invierno”, anuncian al mirar a ese animalillo que sale del periodo de hibernación. O lo que es lo mismo, quedan 6 semanas para que volvamos a ver el sol. También lo escucho por los pasillos del trabajo… «¿cómo llueve, no? A ver si sale ya un poco el sol»
Y, de repente, lo que me parecía una noticia graciosa o un comentario de pasillo me llegó directamente al tuétano de la conciencia. ¿No vives así, me dije, esperando a que pase el tiempo para ver salir el sol?
El sol de querer bien a los que quiero y empezar a mirar a los que no entran en mis esquemas. El sol de acertar, de hacer las cosas bien, de llegar a todo. El sol de que me reconozcan, que me acepten, que me tengan en cuenta. El sol de estudiar y aprender, más allá del examen. El sol de no reprocharme por eso que debería haber hecho y no hice. El sol del “y si hubiera sido de otra manera”. El sol de mirarme, de mirar al mundo, con un poco más de compasión.
Y me pregunto, con Zacarías, ¿nos visitará hoy el Sol que nace de lo alto?

