Mens sana

Eulisis Smith Palacio. Profesor de CAFyD UFV

Mantener una actitud metal positiva, centrarse en una meta o enfocarse en alguna acción eleva los niveles inmunológicos y actúa como dique de contención a la hora de no dejar entrar el virus.

Hemos visto, en estos días, un buen montón de ejemplos que lo ilustran. Y los habíamos visto antes. En la vida nos pasan cosas y hacemos cosas. Es decisivo aquello que hacemos con lo que nos pasa. Cuenta el profesor Henker (1985) de la universidad de Arkansas, que una mujer de 47 años que había recibido un trasplante de válvula mistral, tras el trasplante se aquejaba de mucho dolor y que no podía vivir de esta manera, fue sometida nuevamente a una operación dado a los fallos y descompensación coronaria, ella mostraba una clara desgana y una actitud pesimista, percibía que no podía pasar por esta situación. Sus frases eran- no podré con esta situación-, -estoy ya pronta para irme-…. Sus hijos adolescentes eran indiferentes y le hacían sentir que estaba de más.

La operación fue un éxito y a los dos días de postoperatorio la mujer murió de un fallo cardiaco. Todos los servicios estaban disponibles, excepto uno, la predisposición del paciente, el factor esperanza que juega un gran papel en todo en la vida, la fe de las personas que permiten que se hagan milagros.

En muchos casos la desesperanza incapacita a las personas para triunfar, incapacita para tener el éxito que te merece, por tanto debemos de aspirar siempre al desarrollo de la esperanza como medio para elevar la salud y el bienestar. Así lo propone (Pereyra, 2010) en su estudio sobre titulado Esperanza, Salud y Bienestar. El empresario Chino Jack Ma, Fundador y Presidente Ejecutivo de Alibaba Group solicitó entrar a Harvard en 10 ocasiones y fue rechazado en todas, cuando llego KFC a China 24 personas se presentaron para trabajar en esta prestigiosa cadena solo aceptaron a 23 fueron, él fue el único que no fue aceptado.

Solo con un alto grado de esperanza podrás alcanzar tus logros y cumplir tus metas. Este gran empresario sostiene en su teoría de éxito, que todos los días se presentan oportunidades para el crecimiento personal, el desarrollo social y el desarrollo económico, pero en muchas ocasiones las personas no están preparada para ver esas oportunidades.

Mantener un alto nivel de esperanza eleva la calidad de vida, permite permanecer optimista a las personas, mejora la autopercepción personal, evita estados depresivos, eleva las posibilidades de alcanzar el éxito en cualquier ámbito. Hay aptitudes, que no siempre poseemos, y actitudes que sí están en nuestra mano. No solo es una cuestión de mantener el cuerpo sano (que también), sino de poner el foco en el lugar adecuado, en una actitud que va más allá de la meramente psicológica.

En este tiempo, en el que nos está tocando esperar tanto, nos hemos dado cuenta de que no es lo mismo espera que esperanza. Aunque es cierto que la esperanza tiene mucha relación con lo que las personas esperamos, no se agota ahí. Las personas, si somos capaces de esperar lo mejor, tendremos un porcentaje muy alto de que llegue lo mejor, si esperamos siempre lo peor, el temor y la angustia serán los carceleros de nuestra felicidad y de tu alegría. Y si no esperamos más allá del fin de semana, el horizonte vital se estrecha.