La obra arquitectónica de la capilla

El diseño arquitectónico está pensado para albergar zonas para eventos, reuniones, conferencias y encuentros de diferente índole y capacidad, hasta más de 500 personas, así como un centro de interpretación de la fe.

La obra, que se compone de templo y centro de formación en la fe, se lleva a cabo siguiendo el proyecto arquitectónico de los arquitectos Emilio Delgado y Felipe Samarán, profesores del Grado en Arquitectura de la UFV, en colaboración con el Centro Aletti (Roma) y la constructora Cabbsa.

El trazado del edificio se ha proyectado con un trazado elíptico que organice los elementos arquitectónicos, los espaciales y los estético-teológicos. En la tradición de la Iglesia, la elipse reúne en su geometría la perfección del círculo y la direccionalidad requerida para manifestar el sentido teológico direccional del templo cristiano.

El templo está formado por dos grandes cúpulas que se sostienen sobre siete columnas. La gran cúpula elíptica central, de 12 metros de altura, descansa sobre una gran viga perimetral que a su vez se soporta sobre siete pilares. Esta bóveda se enfrenta y conecta a otro elemento con el mismo carácter cupular que hace de ábside, alcanzando los 15 metros y consolidándose como el punto más alto de la edificación.

La planta inferior no se puede entender sin el templo. Por este motivo se ha procurado un acceso directo desde el interior del espacio sagrado, de manera análoga a la conexión con el coro.

El Centro de Formación en la Fe reproduce bajo tierra la forma elíptica del templo. Esta forma se potencia gracias a la presencia de los patios ingleses que flanquean la gran sala central, para eventos multitudinarios y conferencias. Estos patios, que están cubiertos por la gran cúpula, permiten que los espacios de circulación en la planta enterrada estén al resguardo de las inclemencias, así como ventilar e iluminar adecuadamente los aulas de menor escala que se desarrollan en su perímetro.