Tertulia con Rafael Álvarez, El Brujo.

El Máster de Humanidades de la Universidad Francisco de Vitoria, en colaboración con el Instituto Newman, organiza una tertulia sobre la búsqueda del sentido de la vida y la convivencia con el misterio a través del teatro. Tendremos el privilegio de contar con el actor y dramaturgo español Rafael Álvarezmás conocido como «El Brujo«. Acompañarán a nuestro invitado en el diálogo Ricardo Franco, periodista de El Debate y Victoria Hernández Ruiz, profesora de humanidades de la Universidad Francisco de Vitoria.

Día: Jueves 19 de mayo de 2022.
Hora: 19:00 hrs.
Lugar: Pecera del Edificio H de la Universidad Francisco de Vitoria. 
Es necesaria la inscripción en este enlace

*Está actividad no otorga créditos ECTS a los alumnos de la UFV.

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Pablo Delgado, profesor de Fisioterapia UFV: “Una gran mentira es que la felicidad está en la salud”

El profesor Pablo Delgado de la Serna celebró el pasado miércoles 1 de diciembre el Café Newman sobre el sufrimiento y ese mismo viernes le detectaron un cáncer. Un mes y medio después este minicurso iba a ser online, pero Pablo prefirió ver las caras de los universitarios y seguir su vida normal. Aunque le da vergüenza hablar de su libro, propone “Diario de un trasplantado” como base para el trabajo de reflexión universitaria. En este libro relata cómo ve su vida y una de las cosas que más le ayuda, lo que él llama el equipo SAP: Sara (su mujer), Amelia (su hija) y Pablo (él mismo).

El día que se enteró del cáncer, Amelia le preguntó si estaba enfermo: “lo estoy todos los días, pero hoy un poco más”, pero ella le quitó la prótesis de la pierna porque sabía que eso le relajaba y descansaba. Pablo considera que el sufrimiento es lo que hay, se transmite por el sistema nervioso, pero es la interpretación de ese dolor lo que lo cambia. Cuando él le pregunta a la niña si quiere que tenga dos pies ella lo que quiere es a Blas, como llaman al muñón: “tiene una mirada más profunda de la realidad que no deja de emocionarme”, expresa Pablo Delgado.

Son las cosas más pequeñas las cosas más grandes

El psicólogo y psiquiatra Víctor Frankl decía que lo más importante de la vida no es el placer ni el poder, sino la capacidad de darle sentido. Pablo Delgado asegura que buscar sentido a una vida enferma es difícil, pero al final lo tiene: “son las cosas más pequeñas las cosas más grandes y, aunque a los Reyes Magos les pedimos cosas materiales, de lo que siempre no acordamos es de lo que no es material: abrazos, besos, experiencias… esa pequeñez las hace enormes. Pasamos media vida enredados en cosas que no nos van a llenar, no pretendamos que las grandes metas sean grandezas momentáneas, es cierto que un viaje puede ser maravilloso, pero cuando miro hacia atrás me acuerdo de otras cosas invisibles”, sostiene.

El prólogo del libro es del periodista Carlos Herrera y Pablo Delgado exclama que fue una suerte contar con él: “me impresiona cuando dice que con el libro descubrió ‘una forma de afrontar la vida llena de fuerza y cómo resurgir una y otra vez de la ciénaga del dolor’. Esto nos dice que la vida no son solo triunfos, es complicada, todos tenemos una mochila que pesa, lo que hay que intentar es facilitar los momentos con cosas pequeñas. La enfermedad me quita planes de futuro, por ejemplo, yo no puedo salir a cenar porque tengo que conectarme a la máquina de diálisis, pero esto me obliga a vivir en el presente, como si cada día fuera el último. En diciembre me pusieron la prótesis definitiva, pero el mismo mes me anunciaron el cáncer, no tenemos el lujo de esperar para ser felices porque no sabemos si van a venir esos días. Necesitamos momentos duros para ser conscientes del peso profundo que tienen las personas, sus gestos, que no es accesible a los ojos”.

La felicidad está en la actitud de comerse la vida todos los días

Pablo Delgado cuenta que la sensación que tuvo al estrenar un coche nuevo adaptado fue maravillosa, pero advierte que a partir de ahí todo fueron gastos, en cambio, la convivencia con las personas es más duradera. Le ha ayudado mucho a entender esto el hecho de no centrarse en las cosas que la sociedad vende para ser feliz, como los likes de Instagram, y remarca que “una gran mentira es que la felicidad está en la salud”: “yo no recuerdo un solo día de mi vida sano y me considero feliz, pleno y digno, porque es una cuestión de actitud, me quiero comer la vida todos los días y, aunque sería más cómodo quedarme en casa, prefiero complicarme y venir aquí; reconozco que a partir de las seis de la tarde es una tortura, pero ya tendré tiempo de descansar, mi hija no tendrá 3 años nunca más y es un regalazo que me salte a caballo aunque me pueda hacer daño, cuando tiro el cojín al suelo ya viene corriendo porque sabe que ese tiempo es para jugar. Hay que tener unas ganas locas de vivir”.

Me siento equilibrado mental y espiritualmente para morir

Una enfermedad crónica nunca para y Pablo Delgado confiesa que no sabe lo que es encontrarse bien, no recuerda un día sin dolor, sin estar cansado y encontrarse mal: “a mí me ha hecho crecer mucho como persona mi enfermedad, gran parte de lo que soy se debe a que dependo de una máquina y cuando me anunciaron el cáncer, aunque lo primero que pensé fue ‘no me puedo morir ahora’, lo cierto es que me siento preparado para la muerte, en un equilibrio mental y espiritual muy bueno, de hecho, hace años arreglé algunas cuentas pendientes y a la gente a la que había hecho daño les pedí perdón, en fin, es un camino que todos tenemos que hacer para prepararnos, sin que esto sea un agobio, pero que tampoco sea algo que relacionemos únicamente con la edad, yo me sigo viendo joven con 44 años”.

A Pablo le cambió la vida cuando dejó de importarle morir: “tomé conciencia de que toda la angustia que tenía podía servirme para ayudar a los demás y dar luz a otros enfermos”. Así fue como empezó a idear el libro y a usar las redes sociales: “he respondido a 700 mensajes sobre mi post del cáncer y el primero que sale ganando soy yo porque hay más placer en dar que en recibir”. Argumenta que regalar algo con 5 euros es más difícil que con 2.000, ya que hay que pensar que sea adecuado y dedicar atención al otro, mientras que una vida de grandes lujos la tiene cualquiera con dinero. Del mismo modo, lo difícil es ser feliz en momentos adversos, pero se puede perfectamente jugando bien las cartas que tienes, intentando ayudar a los demás.

Los valores hacen fuerte al débil

Pablo Delgado lamenta que la sociedad se haya individualizado y vaya haciéndose cada vez más fría: “hay que hacer la sociedad más humana para que no esté vacía, para que no triunfen los paradigmas de ‘guapo, rico, cachas, sano o famoso’, yo tengo un 81% de minusvalía y no serviría para nada en esa sociedad; el mundo actual no está hecho para el débil, sino para el que aparca en una plaza de minusválido porque solo es un minuto”.

También le gusta la imagen del Papa Juan Pablo II cuando aparecía en público en una silla de ruedas y se le caía la baba para reivindicar una sociedad con valores: “JPII tenía mucha fuerza por dentro, mientras que hay gente que pasa muchas horas en el gimnasio que es muy débil por dentro”. Pone el símil de un edificio en construcción que durante los primeros cinco meses parece que no pasa nada, pero está poniendo unos buenos cimientos sobre los que construir.

“Ante una mala noticia puedes llorar”, afirma, “pero no puedes recrearte en ella porque serías egoísta siendo enfermo, al final amargas al otro y es feo valerse del victimismo”. Aristóteles decía que el hombre feliz es el virtuoso, a lo que Pablo añade que “los placeres inmediatos son fuegos artificiales que generan insatisfacción, puesto que la felicidad de un proyecto familiar que dura toda la vida es mucho más grande. Por eso, es posible ser feliz estando enfermo, porque la clave es el camino y no el destino”.

No se cansará de repetir que “la vida hay que bailarla cada día” y recuerda a los asistentes al Minicurso Newman que asistir a la oferta cultural de la UFV es una suerte: “Carlos I de España y V de Alemania no tenía ni luz, ni agua caliente, con todo su poder iba en carroza, y murió de gota. Hoy en día somos unos afortunados, podemos comer tres veces al día, yo mismo puedo tener diálisis diaria gracias a no vivir en EE. UU. porque no podría pagarla, estamos sobrepasados de bienes y corremos el riesgo de no valorarlos”.

El silencio ayuda a saber quiénes somos

Respecto a la pregunta sobre quiénes somos, con nombres y apellidos, y circunstancias, se precisa muchas veces de silencio. Ahí es donde alguien conoce si es feliz y por qué, sobre todo, porque en algún momento fue infeliz, y también donde se valora la realidad tal como es: “yo soy Pablo Delgado de la Serna, mido 1,68 y estoy enfermo, podemos vivir con caretas, seguir teniendo los roles que adoptábamos en el colegio con los amigos, pero lo importante es ser quiénes somos siempre y en todo lugar”.

Junto a esto, el paciente crónico es agresivo consigo mismo, por lo que Pablo Delgado recomienda imaginarse cómo sería la respuesta que se daría a un amigo que pasara por la misma situación: “le diríamos ‘no te tortures’ y, sin embargo, a nosotros nos machacamos porque vivimos una lucha interna, es brutal la capacidad de autodestrucción, el paciente crónico no da tregua, yo a veces vivo como el protagonista de la película ‘Una mente maravillosa’ que convive con su enfermedad mental aprendiendo a no escuchar cierto discurso y a ignorar el sentimiento de carga”. Y confiesa: “si pienso en que la edad de cuidar a un marido enfermo es de 80 años me pesa que mi mujer lo elija, incluso a veces, furtivamente, me preguntaba si iba a salir corriendo, si no calculó bien las consecuencias cuando dijo ‘en la salud y en la enfermedad’”, bromea.

El acompañante es un héroe al que también hay que cuidar

De cara al enfermo, es difícil la vida del acompañante que, según Pablo Delgado, son los héroes de la historia: “una semana antes de que me amputaran la pierna llamé a dos amigas de Sara y les pedí que cuando nos llamaran preguntaran primero por ella. Es importante atender al acompañante, yo a veces pienso cómo sería la vida de mi mujer sin mí, pero sé que mi enfermedad le ayuda a vivir con empatía, o si mi hija deja de ser niña en algunos momentos por mí, pero hay que dejarse caer y llorar es maravilloso, ¡qué buenas siestas después de una llorera!, te vacías por dentro y luego estás como nuevo. Lanzar la queja, sin encariñase con ella, evita muchas ansiedades y depresiones”.

Precisamente, un 5% de los trasplantados acaban en depresión y la asistencia psicológica solo se desarrolla si se solicita. Pablo Delgado considera que la asistencia integral del enfermo pasa por ofrecer esa ayuda sanitaria en todo caso: “el enfermo debe ser como el junco, una planta que se tumba cuando viene la corriente y cuando se va vuelve hacia arriba sin romperse, y además tiene un líquido dentro que se puede beber. Es decir, la persona que sufre debe tener la capacidad de adaptarse al momento, de dejarse llevar si vienen mal dadas y de reponerse con valores internos, de tal forma que si le pisan tenga la fortaleza para no dejarse destrozar”.

Armstrong sabía que si se rendía el dolor quedaría para siempre. Igualmente, Pablo Delgado tampoco quiere rendirse: “no estaré sano, quizá esto no tendrá solución, pero la enfermedad ha sido un aliciente, va a hacer un año de la amputación y he hecho más deporte que en los últimos 20 y he visto más veces a mis amigos que en los últimos 20”. La clave es sacar la parte buena, en vez de creer que es un horror: “puedo dar clase, impartir charlas, escribir mi segundo libro, montar en bici con mi hija…, son cosas pequeñas, pero miro atrás y veo que lo que más feliz me hace no tiene nada que ver con los paradigmas del siglo 21, mi padre tiene 80 años y, cuanta menos fuerza tiene aparentemente, más fuerza ejerce sobre su nieta”.

Estar a gusto con nosotros mismos pasa por un orden de prioridades acertado

Pablo Delgado es consciente de que los momentos con menos salud le permiten a llegar a muchas más personas porque ha aprendido a resplandecer sin aparentar: “he tenido la suerte de conocerme, de puertas hacia adentro, en el interior del corazón. Hoy en día todo es rápido y las decisiones que tomamos pueden cambiar en una hora, los contratos que firmamos no valen de nada con tantas cláusulas, y la palabra que damos a otros la incumplimos fácilmente por falta de integridad. La solución es ser quienes somos, no lo que nos dicen que debemos ser, y donde de verdad podemos ser nosotros es donde de verdad podemos ser felices. No necesitamos ser extraordinarios, puede haber miles de mujeres más guapas que la mía, pero que me quiera tanto y me entienda tanto solo hay una, lo maravilloso es que somos únicos y así se ilumina todo alrededor. Solo estaremos a gusto con nosotros mismos cuando tengamos un orden de valores adecuado. Es una pasada comer, viajar, comprar…, pero eso no nos llenará tanto como ser personas íntegras y coherentes entre lo que pensamos y hacemos, debemos ser la mejor versión de nosotros mismos ya que somos seres inacabados, en potencia, y siempre podemos mejorar”.

Igual que el gusano de seda se hace capullo y luego crisálida porque se ha renovado, así el hombre debe evolucionar hasta dejar de necesitar el aplauso y el reconocimiento, de tal manera que se mire al espejo y vea que, después de haberse arrastrado en la prueba, llega a ser alguien especial con tenacidad. También los pajarillos tienen que echar a volar y los padres deben irse para que salten: “mi padre, que es muy reservado en sus sentimientos, una vez paseando le pregunté cómo estaba y se derrumbó, estaba preparado para morir con cinco hijos ya criados, pero ahora que me habían cortado una pierna y voy a perder el riñón le resulta difícil ver a su hijo sufrir, es la imagen del papá pájaro viendo al hijo saltar, sin saber si desplegará las alas. La vida es aprender, a base de ensayo y error, el problema es que según nos hacemos mayores nos cansamos del desaliento y esto es muy triste”.

Sobre el inicio de la civilización hay una historia que dice que hallaron un fémur roto que murió 25 años después. Esto en una sociedad nómada era un lastre, pero así es la vida cuando existe una mirada profunda, de encuentro, con una misión común por cuidar al que está enfermo, al que no se abandona. Pablo Delgado sostiene que ese hueso demuestra que el ser humano tiene una ética y se pregunta qué pasaría si encontraríamos ese fémur hoy, en una sociedad que se “mira el obligo”, aunque este paradójicamente este estuviera unido a la madre al nacer.

La humildad al reconocer los errores aumenta la grandeza del hombre

Humildad y grandeza no se dan si cuando se hace algo incorrecto nadie se entera. Por ejemplo, en el ámbito de la aviación, el piloto tiene que dejar por escrito lo que ha hecho mal para solventar el error y con esa humildad busca ser más grande.

Otro ejemplo es el de Benedicto XVI, como lo califica el mismo Pablo, “una gran cabeza de la historia de la humanidad y paradigma de humildad, un teólogo sin parangón que no da lecciones”. En definitiva, se trata de reconocernos como somos, con los fallos y aciertos, para ser más grandes y felices, y en este proceso pedir perdón por los errores: “la vida nunca va a poder conmigo porque soy positivo, busco lo bueno, hace 70 años estaría muerto y hoy estoy aquí, me dejaron mis novias y gracias a eso estoy con mi mujer”. Pablo Delgado anima a sobreponerse a la queja y no anclarse ni enrocarse en ella, como el burro que solo veía la cuerda y no se daba cuenta de que la silla era de plástico o el canario que no volaba porque se sentía preso y no sabía vivir sin su jaula.

Soy “el pata de palo” más orgulloso del mundo

Hay personas que restan, negativas, que agotan, y personas que multiplican la fuerza, renacen para los demás y ven la vida como una fiesta: “un compañero de mi clase que sacaba sobresalientes murió en un accidente de tráfico con 18 años, sin embargo, yo solo puedo dar gracias, cualquiera lo daría todo por tener una familia, por vivir 44 años, pero estamos acostumbrados a ver lo malo o darle más fuerza; seré ‘el pata de palo’ más orgulloso del mundo que no oculto mi prótesis porque pueda contrariar al que la ve, hay que aprender a ser lo que somos, yo no puedo vivir de lo que no soy porque no podría ser todo lo feliz que puedo llegar a ser; sinceramente, estoy viviendo la época más feliz de mi vida cuando estoy viviendo momentos atroces. A veces, me pregunto si me he creído este discurso, pero enseguida sé que es real, que hay unos cimientos fuertes que hacen que esto tenga sentido, incluso si fuera más fácil no sería tan bonito”.

Junto a ello, revela que el mejor momento que para él era la ducha se ha convertido en el peor porque le recuerda que es minusválido: “tengo un tubo en la tripa y me falta una pierna, es brutal cuando no te ves entero, aunque mi problema es el riñón que no lo veo, si me centrara en eso viviría amargado, pero aprendo de otros, por ejemplo, de la subcampeona de windsurf del mundo, que le salió una mancha en el brazo y le diagnosticaron una meningitis perdiendo después los cuatro miembros, no uno como yo, y ella aceptó el reto y fue campeona. Esto nos indica que hay que relativizar la desgracia y saber que es posible una vida plena, yo conduzco y he venido solo aquí, hace 6 meses no podía quedarme solo en casa. Los frenos están en la cabeza, no en nosotros. ¿Quién pone el límite? Hay que darle la vuelta a la tortilla y ver lo bueno de la vida, a pesar del dolor”.

La oración te permite atravesar el cascarón hasta el interior

Por último, recuerda que lo más importante es la calidad de la persona, lo que hay dentro de ella. Igual que se dedican muchas horas a estudiar o a ejercitarse, así hay que cuidar el corazón: “lo de fuera no deja de ser un cascarón, pero el verdadero regalo es el interior, que casi nunca escuchamos, tenemos puesta la radio, no paramos de hablar, hacemos muchas actividades, pero, salvo quien haga meditación u oración, no se dedica tiempo a saber quiénes somos”.

Hay que ser personas faro: “que la gente acuda a nosotros cuando necesite apoyo, que inspiremos bondad y cosas buenas, que edifiquemos un mundo mejor y nos quitemos las caretas. Yo he vivido una cosa cruel, pero sé lo que se siente al andar. Tú eres el protagonista de tu vida y está en tu mano aceptar el reto y multiplicar lo recibido, construyendo una vida feliz y plena. Os lanzo una última pregunta: ¿cómo creéis que está en vuestra mano hacer que la vida valga más y que cada día se multiplique por 10?”.

DEBATE Y COLOQUIO 

Estudiante 1: ¿Tiene algún ejemplo de persona en su vida, algo o alguien que le haya hecho sobrellevarlo mejor?

Simplemente, no haber sido un niño mimado, me ha ayudado mucho que me trataran como una persona normal, buscar ser yo mismo con 60 primos hermanos y 16 tíos ha sido fundamental.

Estudiante 2: ¿Necesitas tener un sentido para que el sufrimiento se convierta en un aprendizaje?

No dejo de buscar nunca, pero te podría decir que lo he encontrado y tengo la suerte de darle al sufrimiento una trascendencia. Aunque solo que me oigáis ya tiene un sentido, una persona ayudada hace que valga la pena. Para mí, esto es un regalo del cielo. Doy gracias a Dios por mi enfermedad: sé lo que es dar un paso, después de tres meses aprendiendo a andar.

Estudiante 3: ¿Qué papel ha jugado la fe en tu enfermedad?

Ha habido serias discusiones entre Dios y yo. Mi madre me decía que Dios escribe recto en renglones torcidos, pero yo le reprochaba que siempre usaba el mismo cuaderno. Hasta que entendí que la fe, como me dijo un amigo jesuita, es como el año meteorológico: he vivido las cuatro estaciones y he comprendido que yo no estaría aquí sin la fe y sin el sentido de la trascendencia. De hecho, estoy seguro de que si todo acabara el día de la muerte nada tendría sentido. Me consuela mucho pensar en la vida eterna, es el principal baluarte de mi vida de enfermo.

Estudiante 4: Sobre las personas que están cerca de las personas que sufren, ¿cómo se puede ser un buen acompañante?, ¿qué buscas tú en un cuidador?

 

Es una pregunta que no tiene respuesta porque cada circunstancia tiene su aquel. A mí me aconsejaron muy bien que tocara cuanto antes el muñón. También recuerdo que el médico que me amputó la pierna me tocó el hombro al acabar la operación y eso fue un acto de acompañamiento brutal. Sin embargo, me impresionó cómo me dio la noticia y no me gustó nada. Yo creo que la clave está en hacer algo que el otro acepte bien, pero existen diversas capacidades de abrazar, hablar, mirar…, por ejemplo, yo pasé muchas horas en silencio en el hospital con mi madre y mi mujer, y pocas veces me he sentido más acompañado. Depende de la persona que acompaña y de la acompañada.

Minicurso Newman: “La cuestión de Dios va de saber utilizar la razón para aprender a vivir”

El director del Instituto John Henry Newman, el Padre Florencio Sánchez LC, y la coordinadora IJHN, Rocío Solís, impartieron el pasado miércoles 20 de abril el Minicurso Newman, señalando la importancia de profundizar en una cuestión como la de Dios. Tras haber despertado algunas preguntas en el Café Newman, Rocío Solís aseguró que se trata de un asunto existencial ante el que todos acaban enfrentándose tarde o temprano.

El título, quizá “grandilocuente”, se afrontó desde una perspectiva universitaria, con un poema de Luis Alberto de Cuenca que enfatiza en el vacío que siente cuando percibe una avería sin operario capaz de arreglarla: “¿Qué me pasa Dios mío?, ¿qué me pasa?”. El escritor expresa la inquietud de un hombre que está despierto ante las cosas. R. Solís matizó que cuando sentimos el “taller roto” o la “ansiedad sin causa” del poeta se puede censurar la emoción o dar una respuesta inadecuada que problematiza aún más lo que sucede. Pero también se puede utilizar la razón para aprender a vivir.

“Dios no es un tema, sino Alguien que tiene que ver conmigo”

El deseo de arreglar la confusión es universal, unos lo hacen a través de las palabras, otros con la profusión de los sentimientos y habrá quienes huyan hacia adelante, pero “buscar la respuesta al sentido es usar bien la razón”: “Si Dios solo es un tema no entenderemos nada”, explicó el P. Florencio, “tiene que ver con una sed, un vacío que nos posiciona ante Dios de otra manera”.

El novelista Ernesto Sábato, tras la muerte de su hijo de 8 años, escribía que nunca pudo calmar su nostalgia: “Es una añoranza jamás cumplida, lo que hubiéramos querido ser (…), un telón de fondo invisible”. El filósofo tenía nostalgia de otra cosa, algo que también se experimenta cuando todo va bien, ya que hay esperanza de que las cosas sean eternas.

Sin embargo, para conocer el misterio de Dios el método es diferente al de las ciencias experimentales, la cuestión de Dios se juega en otro campo de la razón que no se reduce a lo demostrable empíricamente. Ahora bien, ¿se conoce menos a un familiar porque se le quiere? ¿Hay menos objetividad en este conocimiento? Rocío Solís apuntó a los signos, por un lado, y la confianza, por otro, como aspectos que ayudan al hombre a abrir su razón para conocer a Dios.

A. La sed de algo no se calma por mirarse a uno mismo, sino porque las cosas que pasan producen una reacción. La búsqueda de sentido se da porque la vida saca del hombre las preguntas que lleva dentro.

B. La religiosidad es la necesidad que tenemos de mirar afuera para entendernos dentro, de caer en la cuenta de que las cosas son dadas. Despertar con lo que sucede. Igual que un padre de familia desea que su hijo haga propia la tradición, así también la religiosidad responde a la verificación de la tradición de manera particular.

“Nosotros somos los ausentes de la presencia de Dios cuando no estamos despiertos”

El erudito italiano Giacomo Leopardi dejó por escrito su experiencia de soledad inmensa y su experiencia de límite. Ante esto, Dios se revela como hipótesis última de significado. El P. Florencio animó a los estudiantes universitarios a poner la potencia en verificar la verdad del cristianismo y la respuesta de Cristo para ver si satisface el anhelo del corazón que siente una ausencia. La respuesta de encarnación está en la línea de flotación de la necesidad humana de acompañamiento. Rocío Solís añadió que cuando Jesús aconseja al hombre no inquietarse le hace consciente de que no se puede darse a sí mismo ni un grano de trigo ni un minuto más de vida, y es así como debe trabajar la razón.

La tristeza, la frustración o el sufrimiento no son un castigo, sino signo del misterio que está detrás de todo, como escribió Enrique González Martínez. El poeta mexicano buscó en las cosas un sentido oculto sin ceñirse a la apariencia: “¿Sabes tú si las lágrimas son un oculto rocío?”.

DEBATE Y COLOQUIO

– ¿Cómo dejar que Dios llene completamente al hombre si es imperfecto? En boca del profeta Jeremías la imperfección humana se simboliza como una “cisterna rota”. Pero Dios al entrar en la cisterna no solo sobrepasa su capacidad, sino que la cura y sana, respondió el Padre Florencio, Dios llena tanto como puede Dios, no tanto como cabe en la cisterna. Además, sabe vencer la resistencia y proponerse ante cualquier resquicio del alma. Añadió que los planteamientos a modo de ecuación sobre Dios no ayudan porque cuando se encuentra se cae de rodillas: “A algunos nos pasa”, bromeó.

– ¿Aceptamos el amor en función de lo que creemos merecer? ¿Es un duelo el vacío interior del hombre? La religiosidad no es algo aparte, sino que se sitúa dentro de lo que sucede al hombre, como signo de lo que espera. Jesús es una hipótesis carnal, no una teoría que no puede acompañar. El Padre Florencio contestó: “No eres una persona huérfana, tienes un padre que te da la vida, te acompaña y te espera al final”. Puede que el golpe de sentir que falta algo sea un duelo, pero también hay felicidad en la belleza de la vida: “La espiritualidad es una lente para buscar la religiosidad, a través del Evangelio se encuentra al Padre cercano que perdona y consuela”. Por otra parte, hacer preguntas sin ninguna respuesta es agotador: “Dios no es un terapeuta, sino un Padre que cura, y la pregunta solo es el método para encontrar despierto una respuesta”. Hay muchos mitos como el de Sísifo, pero la respuesta es que Alguien acompaña, una presencia, no una explicación: “Si no lo has experimentado di a Dios ¡revélate!, y si lo has experimentado pisa el acelerador”, exclamó.

– La clave es predicar con el ejemplo… La fe que se ve en la vida habla de una alegría especial, pero no consiste en ser ejemplo de lo que se cree, sino de hacia dónde se mira: “Podemos ser débiles, pero lo importante está en la búsqueda de la verdad”, matizó Rocío S.

– ¿Cómo pisar el acelerador para ir más allá de la curiosidad? El libro sobre el diálogo que mantuvieron el filósofo italiano Marcello Pera y Joseph Ratzinger llega a la conclusión de que lo mejor es vivir como si Dios existiera. El Padre Florencio aseguró que, si existe una sospecha, lo mejor es vivir como si fuera cierto para comprobarlo en la vida, viviendo de una forma concreta: “Si es verdad, llegarás a verificarlo, si no, te quedarás igual, pero en todo caso, no hay nada que perder”. Recomendó que para iniciar este proceso es importante contar con alguien que acompañe: “Yo también tengo razones para no creer, porque tengo más años y he visto más cosas en las que no se ve a Dios por ninguna parte”, confesó, pero para relacionarse con Dios y formarse se puede empezar leyendo un libro o haciendo un acto de caridad, sin vivir a la defensiva, teniendo la seguridad que la fe pueda dar y no más: “Fe… la justa, no demasiada”, concluyó.  

José Luis Parada, profesor UFV: “Que dure el amor no significa que todo sea perfecto”

¿Puede el amor envejecer? El amor: ¿Para siempre? Son las dos preguntas del Café Newman que tuvo lugar el pasado día 9 de febrero en la Pecera del Edificio H de la Universidad Francisco de Vitoria, con la temática fundamental del amor. El profesor de Humanidades, José Luis Parada, preguntó primero entre el público quién albergaba el anhelo de un amor para siempre, y rescató para el debate un capítulo de la serie “Todos mienten” en el que una hija le dice a su madre que las parejas se matan de aburrimiento por la visión patética del amor.

En su opinión, es común la frase “fueron felices y comieron perdices”, pero da la sensación de que detrás de ella existe un profundo inconformismo: ¿Tendemos a idealizar la realidad? ¿Hay demasiadas expectativas? Lo cierto es que al príncipe se le cae el pelo, se pone gordo y quizá desatiende las tareas domésticas. José Luis Parada advirtió que hay algunos aspectos de la sociedad que hacen la guerra al amor: la falta de mimo en la rutina, la carencia de comprensión, la ausencia de reconocimiento personal, alimentar las etiquetas, fomentar el llamado “postureo”, obviar las diferencias…

Añadió que el hecho de que dure el amor no significa que todo sea perfecto, sino que cumpla unos mínimos, es decir, que haya diversión, fidelidad, honestidad y compromiso. Esto afecta, tanto al descubrimiento de la identidad personal, como a la necesidad de fusión con el otro, y debe haber un equilibrio entre ambas dimensiones.

Por su recorrido personal y profesional, empezó a tomar conciencia de la permanencia del amor tras el suicidio de cierto pensador existencialista, André Gorz, quien, pese a apostar por la autoconstrucción del individuo, escribía: “Nuestra unión ha sido lo más importante de mi vida, ¿por qué no dije lo que me fascinó de ti? (…) Me enseñaste que el placer es una forma de darse, nos entregamos mutuamente por completo (…) Si por imposible que parezca tenemos una segunda vida querría que la viviésemos juntos”. A su juicio, aquel filósofo vivía algo muy contrario a lo que escribía y la idea de un proyecto común que se mantiene hasta el final es fundamental, tal como refleja la película de animación “Up”.

 

Pregunta 1: Están bien estas características del amor, pero ¿por qué no dar más valor a los amigos o a otra relación de parentesco?

¿Qué tipo de cosas serían necesarias para que esa relación sea para siempre? Cariño, comprensión… Pero la idea de permanencia tiene unos requisitos. No puede basarse en la sexualidad por la propia evolución biológica. Dar el paso del enamoramiento al querer y del querer al amor es otro nivel. La exclusividad es evidente en pareja porque hay una entrega total, no se reparte, pero también pasa con la amistad íntima. Los jugadores que son siempre del mismo equipo llaman la atención y tienen muchos seguidores porque sienten afinidad y una misión compartida. ¿El tiempo actual impide perseverar, complicarse la vida por algo que tiene valor?

Pregunta 2: ¿Qué deberíamos salvar o sepultar del tradicional amor romántico?

Se debería salvar el romanticismo, o sea, la idea de que el amor puede durar mucho tiempo, que es plausible, que no ninguna tontería. Por otro lado, hay que aprovechar el concepto de caballería, ya que, si alguien no ha tenido experiencia del amor duradero en su familia, siempre le queda ser un caballero y tratar honestamente a la persona que ama. Un refrán popular dice que “donde hay buey el establo no está limpio”, lo que quiere decir que en las relaciones personales el éxito pasa por gestionar la imperfección y los defectos. Es un bien arduo, pero conquistable.

Pregunta 3: Las personas anhelamos el amor, pero la sociedad conduce al consumo de personas. ¿Es la cultura la que nos cambia los esquemas?

Una de las cosas que afecta al consumo es que no hay tiempo. Son modelos de vida sin vínculos de proximidad. El sueño moderno de ser autónomos nos ha traído la inmediatez en la satisfacción de los deseos y esto dificulta la fidelidad y facilita el cambio cuando algo no es agradable.

Pregunta 4: ¿Qué piensas de una relación que se rompe cuando hay una enfermedad mental?

Las dificultades serias ponen cualquier relación a prueba y cuánto amor se tiene por el otro. Superarse en situaciones duras es un acto de heroísmo, quizá no exigible, pero sí admirable, concluyó.

José Luis Parada en el Minicurso: “No es posible el amor sin construir antes la propia identidad”

“El cambio es la única permanencia y la incertidumbre la única certeza” escribió Bauman hace una década en “Modernidad líquida”. Precisamente, el tiempo actual se hace especialmente líquido por encuadrar al ser humano en un mundo global inmerso en una maraña de cambios que se suceden sin pausa.

Para saber cómo ubicarse, el profesor de Humanidades, José Luis Parada, desarrolló la cuestión del amor en el Minicurso Newman del 16 de febrero, después de que tuviera lugar el Café Newman la semana anterior, en el que se plantearon algunas preguntas relacionadas sobre la durabilidad del amor incondicional. Esta vez lo hizo sirviéndose de algunos mensajes personalizados que había recibido de sus propios estudiantes.

Laura: ¿Por qué queremos compartir la vida con alguien si los mensajes que nos llegan desde fuera resaltan la importancia que tenemos nosotros mismos como individuos?

José Luis Parada contestó que hablar del amor es hablar de la propia identidad, pero esta se complica cuando se abre a la fusión con otra persona. Es decir, ¿cómo fusionarnos sin confundirnos? La respuesta pasa por crear una identidad conjunta, pero construyendo antes la propia identidad: “Si no, ¿qué identidad se va a formar con alguien? ¿Cómo se va a querer a otro si no se quiere uno a sí mismo?”, preguntó a los asistentes.

Igual que existe liquidez en la economía o en la política, en el sentido en el que entendía Bauman el término, la sociedad también basa en el consumismo y el exhibicionismo el triunfo de la individualidad, algo que, a juicio del profesor Parda, pone la felicidad muy lejos de lo que transmite la palabra hogar o vocación. Así, el opio del pueblo pasa a ser la red social, y el postureo, palabra que ya está reconocida por la RAE, representa la superficialidad de una cultura que retoca su perfil y aparca la intimidad en un segundo plano: “Estamos ante un individuo desenfocado, que quiere emanciparse y ser libre, pero a la vez sabe que sus deseos son livianos”. Paradójicamente, constató que en una época de hiperconexión se pierden habilidades sociales: se conecta con los lejanos, pero se desconecta con los cercanos.

·         En la película “La Ola” el profesor hizo un experimento donde el protagonista consigue sentirse vinculado a algo, pero cuando finalizó aquel proyecto de ficción se ve cómo su vida real se va desmoronando.

·         Rosa Montero en su artículo “Los samuráis y la guerra de las galaxias” señaló que los jóvenes son conscientes de derechos, pero no de los deberes asociados. Lo curioso es que son los primeros que consumen guerra de galaxias, marvel y señor de los anillos, con guerreros estoicos para los que la clave es el esfuerzo, pero no lo llevan a sus vidas. Buscan referentes culturales antiguos ante la necesidad de sentido.

·         En la película “Solos en la madrugada” se dice que la lástima por uno mismo se acaba cuando se tiene el valor de enfrentarse al mundo y luchar por la libertad y la felicidad: “Para alguna cosa tendrá que servirnos el cambio (…) para vivir como un ser humano y no como un robot (…) hay que comprometerse con uno mismo (…) se ha terminado ser víctimas de la vida (…) debemos darnos la libertad los unos a los otros, aunque sea condicional, el caso es empezar (…) habremos recuperado el amor, la convivencia, la ilusión”. Cambiar la vida y empezar por uno mismo es la gran temática del locutor de la película, que encarna el actor José Luis Sacristán.

Diego: Colocando el compromiso como un valor relacional consecuencia de la diversión compartida se corre el riesgo de no alcanzarlo. ¿Puede ser idealismo el compromiso con algo incumplible? Poner estándares altos puede conllevar problemas. Hablar las cosas está sobrevalorado.

José Luis Parada animó a acoger la oportunidad de exclusividad al inicio de la relación cuando se vive con mayor intensidad y se mostró a favor de ser honesto desde el primer momento. Es decir, comenzar con la fidelidad por bandera y dejar las cosas claras para no tener que echar mano del refranero: lo que mal empieza, mal acaba. Sostuvo que optar por estar con alguien no es dejar de actuar con libertad, sino ordenar esa libertad de otra forma y no por ello se debe minusvalorar diciendo que no es natural.

Anónimo: ¿Los vicios pueden afectar en el futuro a la pareja?

Tras recordar entre bromas la popularidad que obtuvo la saga “Cincuenta sombras de Grey” en un mundo exótico y surrealista, el profesor de Humanidades advirtió a los estudiantes sobre la gravedad de los contenidos sexuales que se difunden en la actualidad sin que haya conciencia de la problemática que llevan aparejada.

“Una cosa es un desnudo y otra que el video más visto en Internet sea el de una violación, da igual que sea un fake, es algo muy grave”, señaló. En su opinión, hay prácticas e imágenes que afectan a la relación de pareja y es preocupante que se crea que la mujer ha de satisfacer al hombre porque se convierte en normal lo que es cruel y perverso. ¿Quieres el bien de tu pareja?, preguntó entre el público. Eso incluye todas las dimensiones de esa pareja y estar dispuesto a respetarla, incluyendo los tres ámbitos de la sexualidad: afectivo, unitivo y reproductivo.

Explicó que la pareja ha de encontrar su forma creativa de vivir la relación y el noviazgo es el periodo fundamental para entender al otro. Siempre se ha dicho que “no se ama a quien no se conoce” y de la misma forma que con los estudios el interés aumenta en función del amor o atracción que generan, así es necesario conocer a alguien más allá de la mítica expresión “comieron perdices”. Puso dos ejemplos complementarios sobre la creatividad del amor:

A.      Luis y Eva hicieron la carrera juntos y cuando acabaron ella se fue a París y él la siguió allí mientras estudiaba la oposición. Era un enamoramiento continuo. Tuvieron una hija sin separarse nunca.

B.      José y Ana se conocieron por unos amigos en común, pero ella estaba en 1º y él en 5º cuando se dieron su primer beso. Se fueron a Suecia y a Roma por separado. Tuvieron una hija teniendo cada uno su vida.

 

También es importante tener en cuenta las diferencias que existen entre el cerebro de los hombres y el de las mujeres. El ponente, por ejemplo, no vio cumplidos en su mujer los estándares que tenía de altura y ojos claros, pero admiraba que fuera la mejor profesora de infantil. Sin embargo, la segunda semana que ella le trasladó la misma problemática de su trabajo no entendía que no cambiara nada, hasta que comprendió que la necesidad de hablar de la mujer no va ligada a la necedad de solución, mientras que en el varón la practicidad es prioritario. Así, toda negociación requiere algún tipo de renuncia. “No se pueden poner líneas rojas al encuentro, hay que ir predispuesto a ceder de alguna forma”, confesó.

·         En el programa “Trece Noches” en el que el periodista Jesús Quintero entrevista al literato Antonio Gala, el deseo de unión total es una de las definiciones que arroja el dramaturgo sobre el amor. Durante la conversación, Gala cree en un amor que triunfa, invencible, cuyo enemigo no es el odio, sino el desamor. Ironiza también con la prisa de querer comer el postre antes del consomé: “¿Quién puede luego volver atrás?”.

Para concluir, José Luis Parada despidió el Minicurso Newman con cinco claves contra el cansancio del corazón, aludiendo a la responsabilidad que tiene para cada una de las personas el acto de amar:

ü  el amor requiere presencia,

ü  el amor es un don fortuito,

ü  el amor se demuestra con lo que se hace,

ü  el amor tiene que ver con la ética,

ü  el amor necesita antes conocer,

ü  el amor tiene que querer, y

ü  el amor no se construye mañana, sino aquí y ahora.

Victoria Hdez. Ruiz, en el Minicurso Newman: “Si la vida tiene sentido es por la muerte”

Durante la jornada del Minicurso Newman sobre la cuestión de la muerte, la profesora del grado de Humanidades, Victoria Hernández Ruiz, se hizo eco de las preguntas suscitadas durante la celebración del Café Newman del día anterior, bajo el lema «Te hago spoiler: te vas a morir».  

El hecho de que la vida presente tenga fecha de caducidad no deja de ser un drama para el ser humano: “No soy teóloga ni filósofa, sino profesora de Literatura, pero la vida me ha hecho vivir de cerca la muerte con experiencias familiares muy dolorosas en momentos muy tempranos de mi vida”, confesó, y “esa puerta que se me abrió me trajo una esperanza que ha acabado siendo un gran don”.

En la universidad, donde se estudian todos los aspectos de la realidad, la muerte se engarza dentro de los temas imprescindibles de abordar. Sin embargo, cuando alguien se ha muerto puede haber cierta incomodidad a la hora de hablar con las personas que pierden a sus seres queridos sobre qué mensaje será más adecuado. De hecho, los tanatorios no existían hace 40 años, los difuntos se velaban en las casas. Cuando esto ocurría la familia era la encargada de “amortajar”, es decir, lavar, vestir y preparar el cadáver para que los amigos que fueran a visitarles en las próximas 24 horas “presentaran los respetos”. Además, en los tanatorios los ataúdes suelen estar cerrados y si están abiertos sigue costando acercarse al cristal, incluso la sensación de que el cuerpo está frío suele resultar impactante.

Se da la espalda a la rigidez de la muerte, y no solo a la muerte, también a la enfermedad o al sufrimiento”

Desaparición del imaginario colectivo

Actualmente, las fechas hasta las que se retrasa la posibilidad de abortar se acercan a los días del parto y la ley orgánica 3/2021 del 24 de marzo, sobre la llamada “muerte digna”, pone los “pelos de punta” en su preámbulo, exclamó Victoria Hdez.

¿Por qué morimos? ¿Por qué sufrimos? ¿Por qué enfermamos? ¿Por qué perdemos a los seres queridos? Realmente, morimos porque vivimos y la belleza de la vida reside en que es efímera, añadió. Pero, sobre todo, si Dios existe, ¿qué tiene que decir? Es preciso tomar una actitud concreta ante ello.

En un primer recorrido académico, previno de instalarse en la negación, propia del joven invencible: hay profesores de aulas hospitalarias para enfermos de larga duración que presencian historias tan dolorosas que se ve claramente cómo la muerte pone al hombre en una encrucijada.

Las encrucijadas son opciones de vida y negar la muerte es tozudez, en cada momento hay que hacer lo que toca

Tampoco conviene instalarse en el miedo, porque paraliza y hace que el ser humano deje de vivir la vida como merece ser vivida. En el extremo contrario, se puede pensar que la vida posterior es tan maravillosa que se desprecia la presente, pero es preciso entender que el regalo eterno empieza aquí y ahora.

La literatura, espejo de la muerte

En la antigua Grecia ya surgió el género de la tragedia en el que los desenlaces eran fatales. Para los que vivían en esa época la muerte era un final abrupto e injusto. Aristóteles en el año 340 a.C escribió que la muerte servía para purificar las pasiones a través de las acciones nobles de sus protagonistas.

Después, en la Edad Media la muerte era lo que igualaba a todos los hombres. Se veía como algo irremediable: “Recuerda que vas a morir”, “el tiempo vuela”. Todo estaba en relación con el carpe diem que hace referencia a aprovechar el momento. Era una visión de que un día más es un día menos y a la vez se veía a la muerte como liberadora de ataduras.

Representación de las danzas de la muerte medievales

En la posmodernidad, la muerte normalmente se ve de espaldas. Lo invisible no resulta fiable y solo cuenta lo medible y lo que se puede pesar. Ante esta realidad, la coordinadora de Humanidades plantea tres hilos argumentales sobre la muerte: como un absurdo, como algo imposible sin la vida, y como experiencia límite.

1.ABSURDO

El escritor Javier Marías, hijo del filósofo Julián Marías, reflexionó mucho sobre la muerte:

Es inconcebible lo que tiene uno para sí y guarda en su casa. Con la muerte pasa a ser inútil y a carecer de historia. Desaparecen también los recuerdos, tejido discontinuo fabricado con paciencia. No querer ya querer, ni querer nada. Adiós risas, no os veré más.

En el ejemplo de la película Soul se ve claramente cómo a veces se vive sin sentido y es necesario replantearse las dedicaciones cotidianas a la luz del momento final.

2.NO ES SIN LA VIDA

El texto clave es de Jorge Manrique, poeta del siglo XV que murió muy joven al servicio de la Reina Isabel La Católica. En Coplas a la muerte de su padre escribe de manera optimista sobre otra vida mejor:

Recuerde el alma dormida cómo se pasa la vida y se viene la muerte tan callando. Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, que es el morir. Este mundo es el camino para el otro que es morada sin pesar. Cuando morimos descansamos. Ved de cuán poco valor son las cosas tras que andamos y corremos. Esperad el galardón que en este mundo ganasteis con las manos, partid con buena esperanza.

Una vida con sentido, en relación con la muerte, se observa cuando el protagonista de Soul llega a casa tras el concierto soñado y ve un objeto del pasado. Entonces entiende que su vida tenía valor sin el éxito profesional y que otros momentos también eran maravillosos. Recuerda tiempos felices de la infancia, la compañía de sus padres, la ilusión de sus alumnos, el agua del mar…

“Los pequeños momentos no serían tan magníficos si no supiéramos que son únicos en el discurrir del tiempo”

En la película Coco, el niño Miguel aparece en el mundo de los muertos en el que conoce a alguien que no puede visitar a su familia porque nadie le recuerda. Esto tiene que ver con el concepto de la fama del que hablaba Manrique y con las pequeñas historias de los objetos de J. Marías. ¿Qué ocurre cuando nadie recuerda las historias vividas?  

3.LÍMITE

Considerar la muerte como límite -principio, fin o cambio- necesariamente recuerda al poeta Miguel Hernández cuando escribió una elegía a su amigo fallecido, Ramón Sijé:

Quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupa. Tanto dolor se agrupa en mi costado que por dolor me duele hasta el aliento. Hachazo homicida. No hay extensión más grande que mi herida. Lloro mi desventura y siento más tu muerte que mi vida. Temprano levantó la muerte el vuelo. No perdono a la tierra ni a la nada. Volverás al arrullo de los enamorados labradores. Tu corazón llama a un campo de almendras espumosas mi avariciosa voz de almendro enamorado. Que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero.

Si la vida tiene sentido es por la muerte, recalcó Victoria Hdez. Cuando el músico de Soul toma conciencia de que el gran concierto se repite igual cada día siente que su expectativa se frustra por volver a hacer otra vez lo mismo.

No seamos como el pez que busca el océano sin darse cuenta de que está en él, la vida son fragmentos pequeños, una clase más, un viaje más en metro

¿Y qué hay después?

Los momentos únicos y cotidianos que conforman la vida llevan a preguntarse si el alma es inmortal. Pascal fue un matemático francés del s. XVIII que murió muy joven y durante su vida se preguntó repetidamente por la existencia de Dios. Y escribió:

Hay que apostar. Veamos qué interesa menos. Hay dos cosas que perder: verdad y bien, y dos cosas que comprometer: conocimiento y felicidad. Si lo único que se me pide a cambio es creer voy a creer. Si no hay nada, nada perderé, pero ¿y si gano la apuesta? La ganancia es total. Optad por el hecho de que Dios exista sin vacilar.

A veces, un razonamiento tan sencillo puede dar la pista sobre cómo situarse frente a la cuestión de la muerte. Al final de Soul se agradece que el personaje haya sido inspirador y se le da otra oportunidad: ¿Cómo vas a pasar tu vida? Voy a vivir cada minuto.

Debate y coloquio

– Tengo miedo a la muerte, pero ¿es mejor ser consciente o vivir en la ignorancia? Pensar en ello todo el rato no sería vivir.

No se trata de pensar en eso todo el tiempo, sino de pensar en cómo es la propia vida. Los días no tienen que ser espectaculares porque cada uno consiste en hacer lo que toca. Lo cotidiano hace que la vida cobre sentido, si todo fuera luminoso nada lo sería. Los momentos gloriosos son así porque los cotidianos les dan ese valor, respondió.

– ¿Las siguientes generaciones cambiarán la percepción de la muerte?

No se sabe. En las ponencias que hubo en la UFV sobre el transhumanismo se habló de la forma en que la ciencia puede cambiar al hombre en un futuro, aumentando la esperanza de vida exponencialmente o abriendo la posibilidad de descargar los recuerdos en una nube. Parece ciencia ficción. Pero la literatura es reflejo de la vida y el autor de la literatura no deja de ser un hombre de su tiempo.

– Si nunca es un momento adecuado para morir, siempre es un momento adecuado para vivir…

Exacto. Lo importante es plantearse qué hacer con la vida que uno tiene y preguntarse qué pinta Dios en todo esto: “La muerte solo es el comienzo de algo Grande con G mayúscula”, concluyó.

Victoria Hdez. Ruiz: “Si no somos conscientes del regalo de la vida, la muerte nos sorprenderá en el momento más inoportuno”

La cuestión existencial de la muerte ha centrado la temática del último Café Newman de este curso académico, que tuvo lugar el 27 de abril en la Universidad Francisco de Vitoria. Este asunto se puede abordar desde muchos puntos de vista, como ha señalado la profesora de Literatura, Victoria Hernández Ruiz, pero si se atiende a la frase del cartel “Te hago spoiler: te vas a morir” hay que tomar conciencia de que se trata de una gran certeza.

¿Quién entiende mucho de la muerte?

Con esta pregunta presentó la figura de los verdugos, presentes en las sociedades antiguas y actualmente en países donde la pena de muerte está en vigor. Junto a ellos, los enterradores son los últimos que quedan en los cementerios haciendo honor a las rimas de Becquet. También los médicos son profesionales que lidian con los últimos minutos de los pacientes: “He visto de cerca dramas familiares terribles, pero no quiero darle un cariz científico”. En el ámbito de la ficción y novelístico el tema es recurrente. Ahora bien, el experto en la muerte puede ser cualquiera: Victoria Hernández Ruiz, como filóloga, pero también cualquier universitario, por su mortalidad y finitud existencial, común a todos los seres humanos. En la Universidad se estudian todos los aspectos que atañen a la vida del hombre y este tema concreto se toca pocas veces, pero en el foro adecuado es un buen aliciente.

¿Qué pasa con la muerte?

En las antiguas danzas de la muerte los personajes eran esqueletos y siempre la han representado de forma alegórica con la guadaña y la capucha, segando vidas. En la Edad Media, las Coplas de Jorge Manrique hacen alusión a la muerte como la ministra de Dios. En cualquier red social se observan expertos en aspectos cotidianos: comida, deporte, cine, etc. Pero, “¿seguís a alguien en Instagram que hable de la muerte?”, preguntó irónicamente a los asistentes: “Solo se habla cuando llega o toca de cerca”. En Francia incluso no se usa la palabra morir, sino “se ha ido” o “ha desaparecido”, ya que el eufemismo puede resultar muy cómodo. Incluso a gente de avanzada edad el tema le rechina y prefiere que el asunto pase desapercibido. Se trata de saber por qué no se habla de esto: ¿por miedo, prudencia, desinterés? Se vive un momento histórico en el que las propias leyes la permiten, propician y animan en algunos momentos a participar del final de la vida sin hablar de la muerte.

La película de animación “Soul” de Pixar aborda la cuestión desde el inicio. El protagonista consigue, después de muchos años de intentarlo, un concierto como pianista en una sala seria de jazz, y es feliz porque va a tocar con una estrella del momento. Presa de esa emoción va esquivando los obstáculos que se le presentan hasta que cae en una alcantarilla. Lo interesante es que no acepta el trance, no quiere morir y echa a correr en sentido contrario. En su opinión, Pixar deja pasar una gran oportunidad para hablar más en serio de la muerte, pero sirve como aperitivo para introducir la cuestión del miedo cuando repite que no le venía nada bien ese momento de gran oportunidad profesional.

“No vivimos pensando en la muerte”, expresó Victoria Hernández, “pero si no somos conscientes del tesoro inmenso que es la vida y la pasamos esperando el fin de semana, el verano, acabar la carrera, casarnos, tener hijos, encontrar un trabajo…, no disfrutaremos de ese regalo y la muerte nos sorprenderá en el momento menos oportuno”. Es importante vivir pensando que hoy podría ser el último día.

Hace falta enfrentarse a la muerte con conciencia, ¿por qué es de mal gusto hablar de la muerte? La coordinadora de Humanidades se mostró convencida de que la muerte rompe el canon de la falsa felicidad en la que se intenta convencer de que vive la sociedad: “Puede que nos hayamos acostumbrado a ver la muerte en series o películas, pero se produce la paradoja de que se inserta de forma ajena en la propia vida y cuesta hablar de ella en primera persona”. Insistió en que es algo que no puede ocurrir si no es relación con la vida y esta es un regalo que hay que aprovechar.

Debate y coloquio

-Vivir como si fuera el último día puede llevar a extremismos: no estudio para el examen por si me muero. El presente condiciona el futuro. No puede ser premisa de estilo de vida.

No se refiere a vivir en el extremo del disfrute absoluto, contestó. Todo depende de la concepción que se tenga posterior a la muerte, de si hay una esperanza de vida eterna, porque así se vive preparado para lo que pueda ocurrir después. No hay que beberse la vida de golpe, ya que si hay una idea clara de la trascendencia se vive en consonancia con esa creencia.

-Creo que hay que hacer cada día lo mejor que se puede lo que corresponde a ese día.

-La gente no tiene miedo a morir, sino a no sentirse orgulloso de lo que ha hecho.

-Nadie quiere morir sufriendo, no sabemos si hay algo después, yo creo que es más el miedo a la incertidumbre que a la muerte en sí porque es un proceso natural. Hay que aceptar que para el resto de la humanidad ya no seré protagonista.

Si cada día se hace lo que corresponde de la mejor manera posible y de forma satisfactoria ese miedo se minimiza cada vez más con la edad, continuó Victoria. En la película Soul hay tres personas ancianas que llevaban tiempo esperando el momento, la incertidumbre es inversamente proporcional a la juventud y con la madurez se alivia el miedo, sostuvo.

-El miedo a la muerte no es propio, sino por la muerte de los seres queridos. El dolor está relacionado con el otro.

-La muerte hace que te preguntes: ¿Lo vivido ya no está? ¿Cómo se recoge la historia personal? ¿Desaparece?

Efectivamente, hay un recuerdo que uno deja de sí en esta tierra. Si los que quedan tienen amor es porque las obras han dejado ese amor, este es el concepto de la fama que había en la Edad Media. En la película de “Coco” se muestra la celebración del día de muertos de México y el terror es que no haya nadie en la tierra que recuerde a los protagonistas, “es un tema bonito porque el dolor de los que quedan se suple con la buena memoria”, respondió.

Por su parte, el Padre Florencio LC añadió que “una de las grandes preguntas que suscita la muerte es sobre Dios, es decir, si Él puede hacer algo con el miedo, con la muerte propia, con el fallecimiento del ser querido”. El problema es tratar la muerte como un tema y no como algo más importante ante lo que hay casi que callar: “Es algo que me va a pasar a mí o a otros, entonces ¿qué tiene que ver Dios con esto? No es para vivir con pavor, sino para comprender cómo tengo que vivir, ya que si tiene que ver con uno mismo no es fácil decir que Cristo ha resucitado y seguir igual”, matizó.

-El dolor por la muerte de otro viene por su desaparición y porque no se puede continuar compartiendo experiencias, no sufres por la muerte sino por la pérdida.

-San Francisco de Asís habló de la “hermana muerte”, puede ser vista como el pago del pecado original, pero a partir de Cristo permite alcanzar una plenitud que no hubiéramos podido soñar, si no existiera seríamos muy infelices.

-Hay veces que la muerte alivia, no tiene un sentido negativo.

 

La coordinadora de Humanidades y profesora de Literatura concluyó la exposición del Café Newman enfatizando que el dolor que queda por la ausencia de un sostén familiar es tremendo y en esto es crucial la fe. “¿Si Dios existe qué papel juega en la pérdida de mi madre con 13 años?”, confesó cuando finalizaba el evento: “Hay que ser serios con un asunto que nos envuelve a todos”.

Gonzalo Barriga en el Café Newman: «En los momentos límite te encuentras con alguien que es distinto de ti que rompe toda lógica y que no es fruto de un razonamiento»

“¿A mí qué?”. Con este título arrancó el Café Newman del pasado miércoles 23 de marzo de 2022 sobre la cuestión de Dios. Gonzalo Barriga, director de Alumni UFV, fue el encargado de abordar esta pregunta última para el posterior diálogo con los estudiantes. A pesar de la posible exigencia teológica del tema, reconoció que desde su trabajo con antiguos alumnos y siendo él también uno de ellos como periodista, se sentía agradecido de recoger las inquietudes universitarias en torno a esta inquietud común.  

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Pablo Delgado de la Serna: “Lo que nos mata no es el dolor, sino la interpretación que hacemos del dolor”

El pasado miércoles 1 de diciembre tuvo lugar el segundo Café Newman del curso 21-22, centrado en la temática del sufrimiento. Alrededor de 100 estudiantes se reunieron en la Pecera del Edificio H de la Universidad Francisco de Vitoria para aproximarse a una de las grandes cuestiones del ser humano, como es la existencia del mal y del dolor en el mundo. 

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19 de enero: Minicurso Newman sobre el sufrimiento con Pablo Delgado de la Serna

El Minicurso Newman es un curso de dos horas. Su misión es profundizar en las preguntas que surgen a partir del Café Newman, buscando un camino hacia las posibles respuestas. El Minicurso se basa siempre en una obra literaria o artística de la mano de un profesor de la casa. La cultura es la expresión del hombre y de su drama, por eso movernos en las expresiones artísticas es adentrarnos y comprender un poco más de qué estamos hechos y qué deseamos.

Profesor: Pablo Delgado de la Serna

Día: 19 de enero de 2022

Lugar: Salón de grados / Formato online: publicaremos el enlace de zoom cuando se acerque la fecha.

Créditos: 0,5 ECTS (asistencia presencial + trabajo). La asistencia online no dará créditos.

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Marcelo López en el Minicurso: «Solo tenemos poder de aquello que deseamos”

Almudena Collado

El profesor de Humanidades, Marcelo López Cambronero, ahondó en la cuestión fundamental de la libertad humana que propuso durante el pasado Café Newman, a través de un atractivo itinerario de preguntas y respuestas con testimonios audiovisuales. Alrededor de 225 estudiantes universitarios en el Aula Magna y más de 60 en formato online participaron en el acto, salpicado con una veintena de intervenciones que confirmaron lo mucho que nos jugamos en el ejercicio libre de nuestros actos. 

Marcelo López Cambronero se sirvió del famoso programa de entretenimiento televisivo de los 80, que empezaba con el original saludo “yo soy Emilio Aragón y usted no lo es”, para introducir la idea de que cada uno tiene su propia experiencia de la libertad. Todas las palabras tienen su asiento en una experiencia y hay que profundizar en ellas para comprender qué significan. Por ejemplo, afirma que quizá no haya un hecho como tal que explique la relación con una madre, pero el vínculo descansa en un conjunto de experiencias únicas que demuestran que nos quiere. De la misma forma, todos tenemos el deseo de ser cada vez más libres y es preciso buscar la base común de las experiencias de libertad entre la variedad de biografías. 

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Las preguntas de fondo en «Lo que de verdad importa»

Almudena Collado

Este es un momento para soñar en grande, para repensar nuestras prioridades y replantear nuestro futuro, comprometiéndonos a actuar cada día de acuerdo con lo que hemos soñado. Esta es la inspiración del Papa Francisco para la Cumbre del Cambio Climático, pero podría ser perfectamente la misión de una Razón Abierta para cualquier época del hombre, un hombre que teniendo los pies en la tierra mira hacia arriba para ampliar la tierra que pisa. Un hombre sin miedo a las grandes preguntas. 

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Vuelve a ver el Café Newman sobre la cuestión de Dios con Ricardo Franco

El pasado miércoles 14 de abril  se celebró el Café Newman sobre la cuestión de Dios en la Universidad Francisco de Vitoria con la presencia del editor Ricardo Franco. Junto a él estuvo Rocío Solís, la coordinadora del Instituto Newman. Asistieron alrededor de 300 alumnos vía online y un grupo más reducido de forma presencial. 

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Exposición: Abrahán, el nacimiento del yo

EXPOSICIÓN

El próximo 19 de abril se inaugurará la exposición «Abrahán, el nacimiento del yo», que permanecerá en la Universidad Francisco de Vitoria hasta el 6 de mayo de 2021. La muestra estará distribuida entre el pasillo del Edificio Central y el hall del edificio de comunicación, habrá pases guiados regulares de lunes a viernes a las 12:00 h y bajo petición en newman@ufv.es.

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Café Newman sobre el sufrimiento con Gabriel Benedicto

El próximo Café Newman sobre el sufrimiento se celebrará online el 3 de marzo a las 15:00 horas. Lo introducirá el sacerdote Gabriel Benedicto, párroco de Virgen de la Paloma, lugar que sufrió una explosión el pasado 20 de enero y dejó cuatro víctimas mortales. Tras la tragedia y la pérdida, Gabriel confesó que estaba en paz y que el amor es más fuerte que la muerte. Estas palabras descolocan y nos hacen querer preguntarnos juntos si sobre la ruina y las grietas, puede haber construcción. El encuentro se realizará a través de la plataforma Zoom en el siguiente enlace. No hay que inscribirse previamente para participar en esta actividad.

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5 claves para leer «Dios no va conimgo» de Holly Ordway

El pasado día 16 de febrero de 2020 se celebró el coloquio sobre el libro Dios no va conmigo entre profesoras creyentes y no creyentes de la Universidad Francisco de Vitoria. Pese al atractivo de la propuesta, este evento podría resultar algo ajeno para aquellos que no han leído el libro «Dios no va conmigo», por eso, ofrecemos algunas claves de la historia que narra Holly Ordway (su autora). 

También recomendamos dos reseñas escritas por los profesores de Literatura José Manuel Mora-Fandos (Universidad Complutense de Madrid) y Victoria Hernández Ruiz (Universidad Francisco de Vitoria).

  1. La vida siendo atea
  2. La compañía de Josh
  3. Dos argumentos convincentes
  4. El anhelo de eternidad y la experiencia del otro
  5. Un Dios vivo y la tarea de una vida entera

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Vuelve a ver el coloquio sobre el libro «Dios no va conmigo»

Dios no va conmigo es la historia de una académica sin influencias religiosas evidentes de ninguna clase que llega a un momento de silencio interior en su vida sin que medie ninguna situación especialmente traumática y se plantea el interrogante con mayúsculas al que se enfrenta el ser humano: ¿Qué hay después de la muerte?

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Ana Iris Simón introducirá el próximo Café Newman sobre la libertad

El próximo Café Newman sobre la libertad se celebrará online el 17 de febrero a las 15:00 horas. Lo introducirá la escritora y periodista Ana Iris Simón junto a Juan Serrano, profesor de Humanidades de la Universidad Francisco de Vitoria. El encuentro se realizará a través de la plataforma Zoom en este enlace. No hay que inscribirse previamente para participar en esta actividad.

Sigue leyendo Ana Iris Simón introducirá el próximo Café Newman sobre la libertad

Coloquio sobre el libro «Dios no va conmigo»

La Editorial UFV y el Instituto John Henry Newman presentarán la edición en español del libro Dios no va conmigo, de Holly Ordway. El acto se celebrará el próximo 19 de enero en la Universidad Francisco de Vitoria y contará con un coloquio entre cuatro profesoras de la casa: Victoria Hernández (profesora y coordinadora del Grado en Humanidades), Paloma Fernández (directora del grado en Publicidad), Olga Zafra (profesora de Biotecnología) y Ágeda Tejera (profesora de Biotecnología).

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Vuelve a ver el Café Newman sobre el amor

El pasado miércoles 25 de noviembre se celebró el Café Newman sobre el amor en la Universidad Francisco de Vitoria con la presencia del escritor y poeta Jesús Montiel. Los anfitriones fueron Rocío Solís (coordinadora del Instituto Newman) y José María Alejos (profesor de la Universidad Francisco de Vitoria). Asistieron más de 360 alumnos vía online y otras 15 personas en el visionado presencial. ¡Muchas gracias por vuestra participación!

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2 de diciembre: Minicurso Newman sobre el amor

El próximo Minicurso Newman sobre el amor lo impartirá Chema Alejos el día 25 de noviembre. Esta actividad intentará dar respuesta a las preguntas planteadas en el Café Newman con Jesús Montiel.

El MiniCurso Newman es un curso de dos horas. Su misión es profundizar en las preguntas que surgen a partir del Café Newman, buscando un camino hacia las posibles respuestas.

El Minicurso se basa siempre en una obra literaria o artística de la mano de un profesor de la Universidad Francisco de Vitoria. La cultura es la expresión del hombre y de su drama, por eso movernos en las expresiones artísticas es adentrarnos y comprender un poco más de qué estamos hechos y qué deseamos.

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Reseña: Dios no va conmigo

José Manuel Mora-Fandos

Hay un consenso entre sensatos estudiosos de la ética y la antropología de que nos ponemos especialmente narrativos cuando atravesamos una crisis –en algún grado, en algún sentido– de identidad. Dios no va conmigo es un relato autobiográfico de crisis y refiguración, que implica la narratividad de dos maneras: una, en cuanto que muestra de modo cautivador que si uno desea hacerse inteligible a sí mismo y ante los otros ha de componer una narración plausible y verdadera de cómo se ha llegado a ser quien se es; y, dos, porque la autora es una apasionada profesora de literatura, especializada en apologética cultural e imaginativa, además de una excelente comunicadora.

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Ciclo Horizontes de Razón Abierta: Transhumanismo. Los retos bioéticos de las nuevas tecnologías

La primera sesión del Ciclo Horizontes de Razón Abierta del curso 2020-2021 se titula Transhumanismo. Los retos bioéticos de las nuevas tecnologías. El ponente que impartirá la conferencia es el biólogo Miquel Àngel Serra, del Departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud de la Universidad Pompeu Fabra.

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Un otoño más

Fotograma del documental Eso que tú me das

María Hernández Martínez

Recuerdo haber estado en una habitación de hospital, visitando a un familiar enfermo. La extrema delgadez de su rostro anunciaba que no habría una próxima vez. Se encontraba en fase terminal. La evidencia pesaba en el ambiente junto a un calor pegajoso de principios de agosto y se entremezclaba con la sensación de estar ante un hecho tremendamente injusto.

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La urgencia de vivir en verdad

Consideraciones sobre el renacimiento de la vida en tiempos de pandemia

Isidro Catela Marcos. Departamento de Humanidades UFV

Lección inaugural Curso 2020-2021

Excelentísimo Sr. Rector Magnífico; Reverendo Padre Cereceda; autoridades académicas; queridos alumnos, compañeros de aquí, compañeros de allá, en sesión remota asíncrona, compañeros, cum panis, con los que compartir, ahora más que nunca, el pan y la palabra, los gozos y las sombras; compañeros, al fin, a los que proponeros un extraño abrazo fuerte y duradero, hasta que todo nos duela. Parafraseando a Cortázar, mejor que me duelan los huesos por quereros, que el alma por extrañaros. Porque quízá la manifestación más profunda de amistad, que se entiende muy bien en nuestros tiempos vacilantes, no sea tanto “querer a alguien” como “querer con” alguien. Queda expresado a la perfección en aquel célebre epígrafe de Miguel Hernández a sus propios versos: en Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto Ramón Sijé, con quien tanto quería. No es de extrañar que cierre la elegía diciendo: … que tenemos que hablar de tantas cosas, compañero del alma, compañero.

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Dios no va conmigo

Victoria Hernández. Coordinadora del Grado en Humanidades UFV escribe esta reseña del libro Dios no va conmigo, de H. Ordway.

Cruzar el Tíber no es un asunto fácil. En el mundo anglosajón, mayoritariamente reformista en las muchas y variadas facetas que engloba el protestantismo, Roma es una de las formas utilizadas para referirse a la Iglesia Católica, y por tanto la expresión que refiere al avance hacia la Ciudad Eterna una vez vadeado el gran río que la rodea, encierra un significado metafórico que señala a la conversión al catolicismo.

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Sufrimiento en cristiano

P. Rafael Pardo L.C

Decía Sta. Teresa de Jesús que la vida es como “una mala noche en una mala posada”, queriendo decir que nuestra vida no va a ser todo disfrutar. La santa de Ávila era una mujer muy realista, en nada pesimista, al contrario, tenía un amor a la vida y a Dios muy grandes. De su realismo dan fe muchos hechos de su vida. Les decía a las prioras de sus conventos que si alguna monja venía diciendo que había tenido apariciones le diesen comida doble y más descanso.

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¿Qué herencia nos va a dejar el virus?

Ángel Barahona, Director del Departamento de Humanidades UFV

Vamos a empezar a vivir en un estado de desconfianza del otro permanente. Como si se tratase de un estado de sitio en el que los enemigos estuvieran dentro de las fronteras y no supiéramos quienes son. Nos miraremos unos a otros y nos juzgaremos severamente: si unos llevan la máscara, respetan las medidas o no… Unos banalizarán las medidas, otros, las exhibirán exageradamente, cambiándose de acera, marcando ostensivamente las distancias…

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Luchar con Dios

P. Florencio Sánchez L.C Director de Pastoral UFV

Este conocido cuadro de Edvard Munch expresa bien un grito que se eleva hacia no se sabe bien qué o quién, desde un horizonte sombrío a sus espaldas. Como una lucha interior con uno mismo y con Dios, o algo allá arriba. También nosotros venimos de un horizonte similar por la pandemia que estamos atravesando. Esto lo han afrontado los obispos italianos en su Carta a los buscadores de Dios de abril 2009.

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¿Podemos empezar de nuevo el día después de la catástrofe?

Ángel Barahona Plaza. Director de Formación Humanística UFV.

¿Habrá alguien que pueda recoger esta experiencia, interiorizarla y levantarse de nuevo? ¿Habrá alguien que nos pueda ayudar? ¿La soledad que hemos experimentado, ante la amenaza individual y concreta de nuestra precaria naturaleza, podrá habernos enseñado algo?

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Ya no somos los mismos

Victoria Hernández Ruiz. Coordinadora del Grado en Humanidades UFV

Antígona. — Pues, ¿no ha considerado Creonte a nuestros hermanos, al uno digno de enterramiento y al otro indigno? A Eteocles, según dicen, por considerarle merecedor de ser tratado con justicia y según la costumbre, lo sepultó bajo tierra a fin de que resultara honrado por los muertos de allí abajo. En cuanto al cadáver de Polinices, muerto miserablemente, dicen que, en un edicto a los ciudadanos, ha hecho publicar que nadie le dé sepultura ni le llore, y que le dejen sin lamentos, sin enterramiento, como grato tesoro para las aves rapaces que avizoran por la satisfacción de cebarse.

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Libertades

Torre David, Caracas. Fotografía de Iwan Baan. 2012

Irene López Burgo. Directora de Espacios e Infraestructuras

“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.
Parte 2, Capítulo 58 Don Quijote de la Mancha. Cervantes.

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Hannah Arendt y la banalización del coronavirus

María Pérez Díaz. Departamento de Comunicación y Relaciones Externas UFV

Los artículos periodísticos que Hannah Arendt (1906-1975) publicó a lo largo de su vida constituyen el nexo perfecto entre su pensamiento filosófico y el más que turbulento siglo XX que le tocó vivir.

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Solo para los que han sufrido

Ángel Barahona Plaza. Director de Formación Humanística UFV.

Porque los demás no entienden nuestra pena. Ante el dolor extremo que está provocando el coronavirus apenas hay algo que decir. Mantener un respetuoso silencio es lo más que podemos hacer, si no nos ha tocado cerca el dolor. Si nos ha tocado en los que se nos encomendó amar, sí hay algo que decir, porque de golpe hemos adquirido una sabiduría que no teníamos.

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El coronavirus no es el auténtico mal

Antonio Sastre. Profesor de Formación Humanística UFV.

Sin casi anunciarse, como un ladrón en la noche, mientras estábamos ocupados haciendo otros planes, ha venido para desinstalarnos, trastocando nuestras vidas tal vez para siempre, el coronavirus SARS-CoV-2. Lo que este agente patógeno causa es un indudable mal, una enfermedad devastadora que está provocando muchísimo sufrimiento. Por no hablar del tsunami que ya está barriendo lo que hasta antes de ayer era una relativa placidez económica y social.

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No estamos solos

Francisco Javier Gómez Díez. Profesor de Historia UFV

Enfermamos. Los síntomas de la enfermedad, quizás benignos, nos fuerzan a recluirnos, aún más, en estos días de soledad. La crueldad de la epidemia no reside en el número desproporcionado de muertos, ni en la angustiosa agudeza de los dolores, ni en la fragilidad humillante de nuestro conocimiento, ni en el egoísmo que, a veces, desvela. Reside en la soledad

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Un beso de buenas noches

Laura Martín García, alumna de 4º de Periodismo y CA

El confinamiento se eterniza. Os escribo desde mi cama, mi despacho por lo que queda de cuarentena. Hace dos días perdí el gusto y el olfato, y, ayer me diagnosticaron covid-19. Sí, coronavirus, protagonista de todos los memes de twitter y héroe responsable del cierre de Operación Triunfo. Yo estoy bien, tengo 21 años, y viviré para contarlo.

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Don José se dejaba encontrar

                                                                             El escritor José Jiménez Lozano falleció el pasado 9 de marzo


María Hernández Martínez

El pasado domingo nos dejaba José Jiménez Lozano. Don José se fue como vivió, discretamente. Acostumbrados como estamos a la categorización y al atributo fácil, hablar de alguien que rehuía cualquier título o adjetivo pomposo ofrece una primera dificultad. Él se divertía con las manías clasificatorias y, sabiéndose incapaz de estar dentro de una doxa o de unos “ismos”, bromeaba diciendo que creía poder encajar en casi todo.  

Don José, tan castellano, se incomodaba ante las “denominaciones de origen”, le parecía grotesco y peligroso que la producción del espíritu fuera producto de la tierra. Prefería también sustituir la palabra “escritor” por la de“escribidor” para escapar de las connotaciones sociales y mundanas que incluye la primera.

De vez en cuando, recurría a otros términos, pero no por afán de vanguardia o ideología, sino para remarcar la voluntad de “andar en la realidad” y no dar un peso excesivo a lo que hacía. Nuestro escribidor buscaba palabras que no estuvieran instrumentalizadas, sabía que únicamente estas pueden llevarnos a la comprensión del mundo, “solo ellas nos instalan en el conocimiento”, diría en su discurso al recibir el Premio Cervantes en 2002. Escribir era para él, una forma de ser hombre.

“El escritor casi todo lo recibe. Lo que tiene que tener es unas ciertas antenas, y eso quizá sea un don, como el que mete goles. Pero se le da todo. La realidad lo da todo, ¿de dónde va a sacar sino el mundo? No se puede crear nada, se tiene que sacar de algún sitio, es evidente. Y entonces no hay más remedio que salir de uno mismo”

Así vivía, acogiendo, buscando las voces de otros y quedándose en un lugar modesto, sin acaparar demasiado. Ese rincón fue durante bastante tiempo Alcazarén, un pequeño pueblo de Valladolid. Lo llamaba “mitad retiro, mitad exilio” y lo vivía “sin connotaciones horacianas”, recibiendo de buen grado a los amigos que quisieran visitarle y conversar con él. No tenía nada de ermitaño y sabía bien que “el silencio que se necesita es el de dentro”. Por eso, sin estar expuesto ni en primera línea para hacerse ver, don José se dejaba encontrar. Estaba dispuesto a ser interlocutor de cualquiera, también de alguna universitaria desconocida. Donaba su tiempo con generosidad y se ponía al servicio, deseoso de ayudar.

En un primer correo en que se presentó como amigo y laísta, añadía “Espero no tener nada de un intelectual ni de académicas respetabilidades, y quiero que se desempeñe conmigo como con un colega” ¡Qué regalo el testimonio de quien permanece en la humildad, de quien la vejez no agría ni marchita!

“Un libro es otro yo o la otra ánima, y así es reconocido, echado de menos y buscado”

Ningún reconocimiento ni distinción le hizo apartarse de sus inocentes, de preferir lo pequeño. Toda la documentación que necesitaba estaba en un asomarse a la ventana, en observar a ancianos y niños y guardarse esas cosas para sí. Reconocía con facilidad dónde se halla y manifiesta la vida. Por eso, aun apreciando la gran ciudad, no tuvo necesidad de formar parte de ella. Sabía que lo interesante, la particularidad y los asuntos de la fina punta del alma estaban también en las historias anónimas. Esto lo percibió desde joven, la esencia de aquello que relataban los clásicos griegos la entendía bien por haberla contemplado previamente en determinadas escenas acontecidas en su pueblo durante la infancia.

Con todo ello, para entender lo concreto, don José se servía también del mundo y de las voces de los que habían pensado, sentido y escrito. Tenía tal apertura que su círculo de amistades trascendía el espacio y el tiempo. Él dialogaba con Dostoievski, con las hermanas Brönte, con Simone Weil, con Fray Luis, con Flannery O´Connor, con Kierkegaard, con Virgilio, con Dante o San Juan de la Cruz, pero antev todo, él conversaba con la Biblia. No es baladí que se refiriera a ellos como compañeros y cómplices, don José entendía el libro como algo y alguien que puede resultar trastornador para la vida. “Un libro es otro yo o la otra ánima, y así es reconocido, echado de menos y buscado”, escribía allá por los noventa en ABC. Por esto mismo no estaba seguro de que hubiera que “promover” o “motivar” la lectura ya que significaría “como imponer la vida y la hermosura, y robarles la fascinante aventura de su búsqueda a quienes deberían anhelarla”.

Una vida coherente no parcela ni aísla, por eso, en su ejercicio como periodista, Jiménez Lozano no escondió la inquietud propia del yo interrogante. En los subgéneros más flexibles como es el artículo, fue siempre más allá de las cinco preguntas clásicas y de los hechos inmediatos. Dejó atrás el “qué”, el “quién”, el “dónde”, el “cuándo” y el “por qué” en clave efímera y parcial para abrirse a la pregunta existencial y trascendente que vibra en todo corazón. Haciendo eco de André Malraux, don José ponía encima de la mesa que  “la cuestión es saber lo que hacemos sobre la Tierra”. En efecto, en otro de sus correos me compartía que leemos los noticiarios no tanto para estar informados, sino para saber algo más sobre el mundo y sobre nuestra posición en él.

“Hay que reservar la alegría para el día en que muere un hombre que ha vivido bien”

“Si se trata del otro plano de la verdad y de la autenticidad, ahí las primeras páginas de los periódicos no sirven para nada” decía. Tal vez por eso, al marcharse él tampoco haya acaparado ninguna, los asuntos que le interesaron siempre fueron otros. Nos referimos a las predilecciones propias de un hombre que vivió con la mirada fija en el horizonte del que sabe que está de paso, pero también del que logra encontrar dicha en lo que está sucediendo, en los pájaros, el trastornador olor a tierra húmeda o el sutil aire de diciembre.

En su artículo ¿Por qué se llora a John Lennon?  don José dice que se llora a aquellos que han revelado la otra cara del tapiz de la vida y que ayudan a soportar esta o a vivirla con entusiasmo. Él pertenecía a este gremio, al orden de la verdad y del espíritu, por eso le lloramos. Y al mismo tiempo, hay celebración, pues como dijo en una ocasión retomando las palabras de Miguel Ángel Buonarroti, “Hay que reservar la alegría para el día en que muere un hombre que ha vivido bien” y José Jiménez Lozano vivió libre, agradecido y sencillo, sin parar de afirmar la existencia.

José Jiménez Lozano en un encuentro con los alumnos del Master en Humanidades  de la UFV  (2017)

Vida oculta, la fe en el bien

                                                                            Fotograma de «Vida Oculta», dirigida por Terrence Malick

Aaron Cadarso y María Hernández

 “Vida oculta” rescata una de esas existencias discretas que, sin embargo, impactan por su abrumadora libertad y su sigilosa entrega. La película recupera la historia del austriaco Franz Jägerstätter, un objetor de conciencia que se niega a unirse a las filas del ejército nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Esta decisión coloca tanto a él como a su familia en una difícil tesitura que Terrence Malick relata con gran delicadeza. A partir de una vida concreta, el director logra que el espectador abandone el cine más consciente de que el bien presente en el mundo depende en gran medida de actos que no son históricos, actos debidos a vidas anónimas que descansan en tumbas no visitadas. 

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La Rosa Blanca, ¿es posible la libertad?

El Instituto Newman y la Facultad de Medicina organizan unas jornadas sobre la Rosa Blanca, un grupo de jóvenes universitarios que durante la Segunda Guerra defendieron la oposición pacífica al régimen nazi y mantuvieron sus convicciones hasta las últimas consecuencias.

En la semana del 20 al 24 de enero, nos acercaremos a estos testimonios de libertad con varias actividades propuestas que tendrán lugar en la pecera del edificio E de la Universidad Francisco de Vitoria. El hilo conductor de todas ellas es el compromiso vital con la verdad y la objeción de conciencia.

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Todo a cada instante

Rocío Solís Cobo

Aunque siempre me tienta “hacer listas” y a estas alturas del calendario está perfectamente justificado ponerme a lo wonderful, no me apetece nada. O más bien, agradezco que los trabajos de autoconciencia en mi vida tengan cierta presencia fuera de las 12 campanadas. Por lo tanto, póngame una de lo de siempre; o una de lo de nunca y que tanto anhelo alcanzar.

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13 de noviembre: Minicurso Newman sobre la muerte

El MiniCurso Newman es un curso de tres horas. Su misión es profundizar en las preguntas que surgen a partir del Café Newman, buscando un camino hacia las posibles respuestas.

El Minicurso se basa siempre en una obra literaria o artística de la mano de un profesor de la Universidad Francisco de Vitoria. La cultura es la expresión del hombre y de su drama, por eso movernos en las expresiones artísticas es adentrarnos y comprender un poco más de qué estamos hechos y qué deseamos.

El Minicurso lo impartirá el profesor Felipe Samarán Salo, Director Académico Escuela de Arquitectura de la Universidad Francisco de Vitoria.

Día: Miércoles 13 de noviembre de 2019
Hora: 12:00 – 15:00 h
Lugar: Aula 1.14 Edificio H de la Universidad Francisco de Vitoria (se ha modificado el aula por la cantidad de inscripciones recibidas)

Alumnos UFV
0,5 ECTS para los alumnos que asistan y entreguen el trabajo que indique el profesor.

El amor es de cobardes

Ignacio Pou

–¿Sabe por qué se escondió allí, Blithe?

–Porque estaba asustado.

–Todos lo estamos… (se coloca bien el fusil) Se ocultó allí porque cree que aún hay esperanza. Pero, Blithe, la única esperanza que le queda es aceptar el hecho de que ya es un cadáver.

Y así pisa el soldado el barro, cadavérico antes de probar el plomo, habiendo olvidado probablemente el día en que se presentó voluntario para formar parte de la compañía Easy.

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La muerte, una provocación

Rocío Solís

La cuestión del misterio de la muerte siempre está ahí. Se nos mueren seres queridos o políticos que no conocemos. De un modo u otro, esta realidad nos interpela. Podemos jugar con ello, podemos disfrazarlo o podemos visitar lugares santos sin tener tampoco muy claro que hacemos. Pero haciendo todo eso, nos asomamos al gran interrogante de nuestra vida: ¿qué va a ser de mí?

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Haz click aquí para acabar con el aburrimiento

Santiago Huvelle

Hace unos días un amigo comentaba que la conversación más habitual entre las mesas del restaurante donde trabaja, gira en torno a un tema de actualidad. Todo el mundo entiende lo que es la actualidad, y mucho más, lo que es estar actualizado. Actualizamos entradas en Blogs, estados en Facebook, fotos en Instagram. Y estamos actualizando cuando retwitteamos o cuando nos damos por enterados del último trending topic. Pero también cuando llevamos toda esta información recogida en los medios de comunicación a nuestra comida de amigos o familia. Todos nos enteramos de cualquier suceso a tiempo real. Todos hablamos sobre ello con un compañero de trabajo, un familiar, un amigo. La información es mucha, es rápida y alcanza a todos los bolsillos que tengan un smartphone dentro de sí.

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Por el sugus que te partió el labio

Ricardo Morales

El amor es el primer reclamo del hombre, por encima incluso de la felicidad;  por encima incluso del sufrimiento.

Dicha certeza se sostiene en la cotidianeidad de la vida: en la contemplación de nuestros propios y ajenos. En la observancia militante de los gestos, pinceladas, de quienes día tras día componen nuestro cuadro de rostros.

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Breve semblanza de Charles Peguy

Javier Rubio Hípola

No me considero un experto en Charles Peguy. Dudo mucho de que pueda existir un experto en Charles Peguy. Es un autor al que conocí hace años, casi por la puerta de atrás, por su obra de teatro: Jeanne d’Arc. En mi supina ignorancia, leí la obrita en una traducción casera al inglés y no supe encontrar en ella el interés que sí me produjo la novela homónima por entregas de Mark Twain.

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Amor, verdad, libertad

Juan Serrano Vicente

Hemos asistido, desde hace algunos siglos, a la sustitución progresiva de la verdad como referente por el de libertad. Es posible apreciarlo en muchos ámbitos de la vida cotidiana y podemos poner muchos ejemplos: la vida económica ha quedado alejada de la vida personal y, consecuentemente, los actos económicos han dejado de pertenecer al ámbito de los actos humanos. La libertad de expresión es el valor fundamental a defender, por encima del respeto y el amor al otro (lo hemos podido comprobar estos últimos meses en multitud de ocasiones). Se ensalza la libertad religiosa como derecho fundamental por encima incluso de la religión misma, hasta tal punto que existe la posibilidad real de convertir en objeto de adoración la libertad religiosa misma. El denominador común de estos ejemplos no es únicamente ensalzar una libertad absoluta mediante la cual el hombre pareciera que puede salvarse a sí mismo, sino más bien la convicción profunda de que lo otro es siempre una amenaza potencial a nuestra libertad y, por tanto, a nuestra única posibilidad de alcanzar nuestra verdadera estatura.

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Flannery O’Connor y el sentido del sufrimiento

Susana Miró

¿Cuál es el sentido del sufrimiento? ¿Tiene de hecho algún sentido, puede tenerlo? Es verdad que cuando se mira el dolor desde fuera, como si se analizara en un laboratorio, podemos atrevernos a dar alguna “explicación”. Pero, bien analizado, este acercamiento es casi sacrílego, porque distorsiona la realidad y hiere a quien sufre. Y, sin embargo, como una exigencia de nuestra naturaleza, no podemos dejar de cuestionarnos acerca de su sentido. Hay quienes, en medio del dolor, han sido capaces de vislumbrar una luz. Más aún, han sabido sacar fuerza de la fragilidad y se han constituido como maestros en “la ciencia del sufrir”. Su testimonio y su palabra pueden iluminar las noches oscuras de otros hombres.

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Estatua de la ¿libertad?

Javier Rubio Hípola

En Liberty Island, en el puerto de Nueva York, se alza la estatua más colosal del mundo: la estatua de la libertad. Desde allí la Libertad, vestida de diosa romana, alza en su mano derecha una antorcha iluminando el mundo y sostiene una tabla de la justicia en la izquierda, defendiendo la ley y la autodeterminación de los pueblos. Su rostro es sereno, imperturbable, con una gravedad que parece juzgar el mundo violento en el que vivimos y encontrar sus muchas carencias. O simplemente observar indiferente el monótono ir y venir de las vidas de los hombres.

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VÍDEO | Mesa redonda: ¿Postcristianismo?

El pasado 29 de mayo se celebró en la Universidad Francisco de Vitoria una mesa redonda con el Cardenal Angelo Scola para hablar del tema de su último libro Postcristianismo. El malestar y las esperanzas de occidente, editado por  Ediciones Encuentro. Participó en el diálogo D. Javier Prades (Rector de la Universidad S. Dámaso), Dña. Amelia Valcárcel (Catedrática de Filosofía moral y política de la UNED) y Daniel Sada (Rector de la Universidad Francisco de Vitoria). Sigue leyendo VÍDEO | Mesa redonda: ¿Postcristianismo?

El pellizco

Fernando Savater

Artículo publicado originalmente en www.tiempodehoy.com

De vez en cuando, por azar, por arte, se abren las puertas que nos separan del fondo de las cosas y conectamos.


Me lo contaron hace años unos amigos italianos, que estuvieron de visita en San Sebastián.Tras una jornada de playa y variedad de gratos paseos, cenaron suculentamente en un asador de la parte vieja donostiarra. Muy satisfechos, con el dulce arrobo de la buena comida bien regada y algunas copas más como remate, salieron a la tibia hermandad de la noche, entre calles estrechas y acogedoras. Se sentían no propiamente en la gloria, sino bastante cerca de ella. Entonces, llegó la mismísima gloria. De repente, sobrecogedoramente, comenzaron a oír un coro que se les antojó celestial: entonaba nada menos que el Va pensiero de la ópera Nabucco,el clamor de los prisioneros por la libertad perdida y la nostalgia de la patria. ¡Allí, en las callejas remotas de la pequeña capital vasca! Eran voces maravillosas, arrebatadoras, mágicas, nada que ver con el berrear de los borrachos a altas horas de la madrugada. Mis amigos, más italianos entonces que nunca, se creyeron poseídos por algún embrujo digno de Ariosto, y sintieron que todo era posible, que el infinito siempre está cerca, cercándonos…

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Yo, contigo

Juan Serrano Vicente

Lección Magistral del Prof. Dr. D. Juan Serrano Vicente en la celebración de  Santo Tomás el 26 de enero de 2018 en la Universidad Francisco de Vitoria.

Excelentísimo señor Rector Magnífico, autoridades académicas, muy querida comunidad Universitaria;

Quiero comenzar manifestando mi gratitud por la confianza depositada en mí para dirigir estas palabras, en forma de lección magistral, el día en que celebramos en comunidad la festividad de Santo Tomás. Confianza que espero no defraudar.

Se me ha pedido profundizar en el significado y el sentido de la comunidad en relación con la misión. Y creo que no puede haber comunidad verdadera donde no acontece un encuentro. Pero, ¿qué es concretamente un encuentro y cómo sucede?

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Matrimonio: cásate o te devolvemos el dinero

David García Díaz

Mientras los templos coloridos se revisten perfumados entre lirios y azucenas, mientras los novios impacientes esperan ver doblar la esquina al coche que porta en el interior su bien más preciado, mientras las novias lucen del brazo de sus padres camino del altar al son de la marcha que en su día compusiera Félix Mendelssohn para su ópera El sueño de una noche de verano, mientras las emocionadas madres de las dichosas parejas inundan con sus lágrimas kilómetros de pañuelos de papel, mientras familiares y amigos brindan al grito de “¡Viva los novios!” y se aflojan un agujero del cinturón repletos por una copiosa comida, mientras los DJ´s desempolvan los vinilos con los éxitos de siempre y los invitados se contonean olvidando su sentido del ridículo entre los hielos de un Gin-Tonic… Mientras todo eso sucede, encuéntrome tumbado al resguardo de una sombrilla al borde de la piscina, entablando diálogo, compartiendo reflexiones y dedicando esas preciadas horas que solamente se encuentran en esta época del año al bueno de Kierkegaard, que a cambio me cuenta cosas, con su exquisita prosa, sobre la validez estética del matrimonio.

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Alberto Oliván: ‘La simulación de libertad absoluta conecta con algo muy profundo en nosotros’

Paula Martínez del Mazo / Aaron Cadarso

La industria del videojuego en España genera más dinero que la industria del cine y de la música juntas. A día de hoy, los jugadores pueden crear sus propias experiencias dentro de las distintas plataformas de juego, en las cuales surgen comunidades llenas de (casi) infinitas posibilidades gracias a las nuevas tecnologías. Algunos las llaman mundos paralelos. Sigue leyendo Alberto Oliván: ‘La simulación de libertad absoluta conecta con algo muy profundo en nosotros’

Una llamada superior

Eric Gilhooly L.C.

Romance en la historia de Beren y Lúthien, de J.R.R. Tolkien

Traducción: Francisco Javier Rubio Hípola

Entre los cuentos de pena y ruina que bajan hasta nosotros desde la oscuridad de esos días, hay sin embargo algunas historias en las que en medio del llanto resplandece la alegría y bajo las sombras de la muerte existe una luz que permanece. Y entre estas historias, la más hermosa para los oídos de los Elfos es la de Beren y Lúthien.

En las palabras de este capítulo del Silmarillion de J.R.R. Tolkien se vislumbra su perspectiva del amor humano. El tema del capítulo “De Beren y Lúthien” es central no sólo en los escritos de Tolkien, sino también en su vida personal. Nos lo dice en su carta del 11 de julio de 1972 sobre la inspiración que dio luz a la historia:

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